Bulgaria ha ganado por primera vez el Festival de Eurovisión gracias a la actuación de la cantante Dara y su tema “Bangaranga”, en una edición especialmente polémica por la participación de Israel y el boicot de varios países europeos.
La 70ª edición del certamen, celebrada en Viena, estuvo marcada por la tensión política y las protestas relacionadas con la guerra en Gaza. España, Países Bajos, Eslovenia, Irlanda e Islandia decidieron no participar como señal de protesta contra la presencia de Israel en el festival.
Dara conquista Eurovisión con “Bangaranga”
La artista búlgara Dara consiguió imponerse tanto al voto profesional como al televoto, alcanzando un total de 516 puntos.
La cantante partía ya como favorita tras recibir 204 puntos de los jurados profesionales y terminó consolidando su victoria gracias al respaldo del público europeo.
Tras conocer el resultado, Dara aseguró sentirse “agradecida” y calificó la victoria como “un sueño”.
La cantante explicó además que el título de la canción, “Bangaranga”, representa “el momento en el que decides vivir tu amor y no tu miedo”.
Israel quedó segunda gracias al televoto
Israel terminó en segunda posición tras una remontada impulsada por el voto popular.
El representante israelí, Noam Bettan, había arrancado en octava posición con 123 puntos del jurado, pero logró ascender hasta los 343 puntos gracias al televoto europeo.
En tercer lugar quedó la cantante rumana Alexandra Capitanescu con la canción rock “Choke Em”, considerada una de las grandes sorpresas de la noche.
Una edición rodeada de polémica y protestas
La presencia de Israel volvió a provocar división dentro de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), organizadora del certamen.
Durante toda la semana se produjeron manifestaciones en Viena tanto a favor de Palestina como en apoyo a Israel. Las protestas denunciaban la participación israelí en el festival en pleno conflicto en Gaza.
Además, el debate sobre el televoto volvió a estar presente tras las críticas surgidas por el sistema de votación del año anterior. Según la organización, este año se redujo el máximo de votos permitidos por espectador de veinte a diez para evitar posibles distorsiones.
España no participó en el festival
RTVE decidió no acudir al certamen, una postura que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió como “coherente y necesaria” para denunciar la situación humanitaria en Gaza.
La ausencia española convirtió esta edición de Eurovisión en una de las más tensas y politizadas de los últimos años.
Un homenaje al folklore búlgaro
La actuación ganadora también destacó por su fuerte componente visual y cultural.
Dara rindió homenaje a los “kukeri”, personajes tradicionales del folklore búlgaro conocidos por recorrer las calles haciendo sonar campanas para ahuyentar a los malos espíritus.
La artista, una de las figuras pop más conocidas de Bulgaria, alcanzó la fama tras participar en “X Factor” en 2015 y posteriormente consolidó su popularidad como coach en “La Voz de Bulgaria” y en el programa “Dancing Stars”.
















