Valéncia, 20 de mayo de 2026 – Centenas de trabajadores y representantes sindicales se han concentrado esta mañana, a partir de las 10:00 horas, frente a la sede de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), ubicada en la calle Conde de Carlet de la capital del Turia. La movilización, nacida del conflicto que mantiene la Sección Sindical de Limpieza de Edificios y Locales de la CGT-Valéncia desde hace más de tres años, ha tomado un carácter unitario al sumarse de forma explícita Comisiones Obreras (CCOO) y otros sindicatos menores del sector.
El motivo central de la protesta es denunciar el impago sistemático de los atrasos derivados de las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), una deuda que la patronal arrastra con las plantillas durante los ejercicios de 2023, 2024 y 2025.
Un fallo judicial que sigue sin cumplirse
La concentración se produce poco después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) dictara una sentencia que insta directamente a la patronal del sector de limpieza de edificios y locales a subsanar de inmediato dichos impagos. Sin embargo, tal y como han venido denunciando desde la central anarcosindicalista CGT, y apoyan ahora el resto de las fuerzas sindicales, las empresas continúan haciendo oídos sordos a la resolución judicial.
«Llevamos más de tres años utilizando la vía jurídica y la sindical, y aunque los tribunales nos dan la razón, el dinero sigue sin llegar a los bolsillos de unas plantillas ya de por sí muy precarizadas», lamentan fuentes de la sección sindical de CGT.
Bloqueo absoluto en la negociación del convenio
Más allá de los atrasos salariales que marca la ley, el malestar en el sector de la limpieza es generalizado debido al bloqueo en la mesa de negociación. Los sindicatos critican con dureza la «cerrazón» de la patronal, a la que acusan de negarse en redondo a negociar un nuevo convenio colectivo justo, una demanda que el sector viene exigiendo desde hace años para actualizar unas condiciones laborales completamente desfasadas.
La jornada de hoy ha servido para escenificar la unidad de acción en el sector. Aunque la convocatoria partió del sindicato libertario CGT, la presencia de delegados y afiliados de CCOO y de otras organizaciones sindicales minoritarias ha reforzado la presión sobre la patronal valenciana. Los portavoces sindicales han coincidido en señalar que «es el momento de mostrar el apoyo mutuo y la solidaridad» para forzar de una vez por todas a las empresas a sentarse a negociar y a acatar las sentencias judiciales.
















