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Los propios trabajadores municipales y sus representantes sindicales estallan ante la parálisis del Ayuntamiento mientras el alcalde vive instalado en la confrontación política.
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El durísimo comunicado de la plantilla destapa que desde el 11 de enero solo se han celebrado dos reuniones y acusan al equipo de gobierno de «tomarles el pelo», darles largas y mantener una preocupante «falta de respeto».
Xàtiva, 22 de mayo de 2026. El Partido Popular de Xàtiva ha denunciado públicamente que el alcalde de la localidad, Roger Cerdà, ha perdido completamente el foco de lo que significa gobernar una ciudad y atender los problemas reales de los vecinos. Según los populares, el primer edil se encuentra obsesionado con utilizar diariamente el Ayuntamiento como una plataforma de confrontación y de oposición política a la Generalitat Valenciana, descuidando de forma alarmante la gestión municipal y permitiendo que los conflictos internos se enquisten gravemente, incluso con los propios trabajadores de la casa.
La última y más flagrante prueba de esta «irresponsable forma de gobernar» ha quedado al descubierto tras salir a la luz un durísimo escrito remitido por los representantes sindicales del Ayuntamiento de Xàtiva a toda la plantilla municipal. En dicho documento, fechado el 19 de mayo de 2026, la representación legal de los trabajadores estalla abiertamente y traslada, con total claridad, su profundo «malestar, indignación y preocupación por la manera en que se está gestionando la reforma global de la Relación de Puestos de Trabajo (RLT) de la administración local».
Un bloqueo absoluto: solo dos reuniones en más de cuatro meses
El texto difundido por los sindicatos aporta datos demoledores sobre la parálisis interna que sufre el consistorio bajo el mandato de Cerdà. En concreto, denuncian que desde el pasado 11 de enero de 2026 hasta el día de hoy «tan solo se han celebrado dos reuniones» en las diversas mesas técnicas para abordar una cuestión que califican de «fundamental para el presente y el futuro de la plantilla municipal».
Los sindicatos aseguran en su circular que lo más grave de la situación no es únicamente la falta de avances reales, sino que de manera continuada el equipo de gobierno les está «dando largas para volver a reunirse, con aplazamientos sucesivos y sin una voluntad clara de afrontar este proceso como merece». La indignación entre el personal del Ayuntamiento es tal que los propios representantes de los trabajadores afirman textualmente que la sensación transmitida por los responsables políticos es que «se les está tomando el pelo» y, por extensión, se le está tomando el pelo a todas las trabajadoras y trabajadores del Ayuntamiento de Xàtiva. «No podemos aceptar que un asunto tan importante continúe encallado entre excusas, demoras y promesas que no se concretan nunca», sentencian con rotundidad.
Un conflicto que paraliza la estructura de la ciudad
Desde las filas del Partido Popular recuerdan que este conflicto no afecta a una cuestión menor ni a un mero trámite burocrático secundario. Como bien defienden los propios sindicatos en su escrito, la RLT determina la organización de los puestos de trabajo, las funciones específicas de cada empleado, las responsabilidades, las retribuciones y, en definitiva, las condiciones laborales de toda la plantilla municipal.
Para el PP, si el propio Ayuntamiento es incapaz de ordenar su propia casa y regular con seriedad la situación de sus trabajadores, difícilmente podrá atender con eficacia y solvencia los problemas de Xàtiva ni prestar unos servicios públicos de calidad a la ciudadanía. Por ello, consideran «intolerable» que se continúe aplazando de manera sistemática un debate estructural que, a estas alturas, debería encontrarse en una fase de trabajo serio, profundo y comprometido.
Acusaciones de falta de respeto institucional y aviso de movilizaciones
El comunicado de los sindicatos va un paso más allá en su crítica directa a la gestión de Roger Cerdà y eleva el tono al denunciar una falta de respeto institucional sin precedentes. Desde los sindicatos censuran públicamente esta situación y exigen de inmediato «respeto hacia la representación legal de los trabajadores y trabajadoras». Asimismo, argumentan que el comportamiento del gobierno local de «dar largas de manera reiterada, aplazar reuniones sin una explicación convincente y mantener paralizado un proceso tan necesario, supone una falta de consideración absoluta hacia los representantes sindicales y hacia el conjunto de la plantilla municipal».
Ante este escenario de cerrazón y desidia política, la representación de los trabajadores ha lanzado una seria advertencia al alcalde: el documento oficial confirma que ya están «estudiando la manera de iniciar movilizaciones para exigir que esta reforma deje de ser una promesa permanentemente aplazada y pase a ser, de una vez por todas, una realidad». Además, avanzan que próximamente informarán a la plantilla sobre las medidas concretas que se puedan adoptar para forzar al ejecutivo local a sentarse a negociar.
Incoherencia política: apoyo a sanitarios y docentes mientras se desatiende el Ayuntamiento
Uno de los puntos más llamativos e incendiarios del manifiesto sindical —y que el PP señala como la prueba evidente de la estrategia de distracción de Cerdà— es el reproche directo que los trabajadores hacen a la sobreexposición mediática del alcalde en conflictos ajenos a sus competencias. En el texto, los sindicatos critican abiertamente que el equipo de gobierno de Roger Cerdà, «antes de salir a dar apoyo a las reivindicaciones de docentes y sanitarios» —colectivos que dependen de la Generalitat Valenciana—, «debería empezar por dar soporte a sus propios trabajadores y trabajadoras». Los representantes del personal afean al alcalde que «no es coherente mostrar sensibilidad hacia los conflictos laborales de otros colectivos mientras se desatienden, se demoran o se ignoran las reivindicaciones legítimas de la plantilla municipal».
El PP exige un cambio radical: «Xàtiva necesita un alcalde, no un activista»
A tenor de estos gravísimos acontecimientos, desde el Partido Popular de Xàtiva lamentan que este conflicto interno sea el «retrato perfecto del modelo de gestión de Cerdà: mucha propaganda, mucho titular partidista contra la Generalitat, pero incapacidad absoluta para gestionar lo que depende exclusivamente de su firma».
Los populares insisten en que Xàtiva arrastra desde hace tiempo problemas muy evidentes y visibles en materia de limpieza viaria, falta de mantenimiento urbano, inversiones estratégicas completamente bloqueadas, pérdida constante de subvenciones y oportunidades, y un deterioro generalizado de los servicios públicos, a lo que ahora se suma un conflicto administrativo y laboral interno de primera magnitud. Mientras tanto, critican que el alcalde parezca más preocupado por mantener una estrategia de confrontación permanente con el Consell valenciano para alimentar un relato victimista que por ejercer de alcalde.
«Roger Cerdà ha convertido el Ayuntamiento en un plató político. Vive obsesionado con buscar excusas externas. Pero mientras él hace oposición a la Generalitat, Xàtiva sigue esperando gestión», denuncian desde el PP, incidiendo en que en este caso la crítica no nace de la oposición política, sino del mismo funcionariado y personal laboral que sostiene la administración del municipio día a día.
Por todo ello, la representación sindical ha exigido por escrito poner fin «de inmediato a esta dinámica», reclamando que se convoquen las reuniones necesarias «sin más excusas» y que se establezca un calendario «real, serio y efectivo para abordar de una vez por todas la reforma global de la RPT», bajo la premisa de que «la plantilla merece respeto, seriedad y compromiso, y la representación sindical también».
En sintonía con esto, el Partido Popular ha exigido formalmente al alcalde que abandone de inmediato la confrontación partidista, recupere el sentido institucional y la cordura, y se centre de una vez por todas en resolver los problemas reales de la ciudad y de sus empleados. «Xàtiva necesita urgentemente un alcalde que gobierne y que ordene el consistorio, no un activista político a tiempo completo», concluyen los populares.

















