El emotivo acto contó con el florista y tenor Rubén Cuadros como mantenedor, consolidando unas fiestas vecinales que atrajeron a destacadas personalidades de la sociedad valenciana.
VALENCIA. – La emblemática calle Cañete, una singular vía sin salida en el corazón de Valencia, vivió ayer una de sus jornadas más brillantes y emotivas con la celebración del acto de Nombramiento de su Clavariesa Mayor, la señorita Amparo Merelo. Las fiestas, organizadas con esmero por un grupo de entusiastas ciudadanos y vecinos de la zona bajo la presidencia de Don Antonio, de la Associació Penya El Clau, volvieron a demostrar el arraigo y la vitalidad de las tradiciones locales en el barrio.
El momento cumbre del evento llegó con el discurso del Mantenedor del acto, Don Rubén Cuadros Pérez. El reconocido florista y tenor ofreció una intervención cargada de sensibilidad y recuerdos compartidos, avalada por los 41 años de profunda amistad que lo unen a la Clavariesa Mayor. Como feliz coincidencia histórica, Cuadros recordó que ambos tomaron la comunión juntos en la misma iglesia de San Miguel y San Sebastián que ayer albergó la solemne ceremonia de Exaltación.
Respaldo de la sociedad civil y festiva
El acto civil y religioso contó con una nutridísima representación de las principales instituciones culturales, benéficas y festivas de la Comunidad Valenciana. Entre los invitados de honor destacaron la presencia de Pablo Carreres, en representación de la Orden Monárquica de España; representantes de la centenaria institución Lo Rat Penat; y la vicepresidenta de las Damas de San Vicente, Carmen Lapuente.
Asimismo, no quisieron faltar a la cita diversas delegaciones de los Altares Vicentinos (destacando el Altar del Mercat y el de la Asociación de Niños de San Vicente, representados por Don Francisco y Doña Alicia), la Hermandad de la Coronación de Espinas con Doña Consuelo al frente, miembros del Ateneo de Valencia, representantes del colectivo de las Fallas, e Iván en nombre de las fiestas del Cristo de Nazaret.
Solemnidad religiosa y fraternidad vecinal
La jornada litúrgica incluyó una solemne misa que fue oficiada por el consiliario Don Andrés, quien estuvo acompañado en el altar por otros tres sacerdotes, en una ceremonia de gran calado espiritual y respetada por todos los asistentes.
Para poner el broche de oro a una jornada inolvidable, organizadores, vecinos e invitados se trasladaron al casal de la Falla Quart-Palomar, espacio cedido para la ocasión donde se sirvió un animado vino de honor. Allí se brindó por el próspero reinado de Amparo Merelo y por la continuidad de estas entrañables fiestas que mantienen vivo el espíritu comunitario en el centro de Valencia.






