La investigación sobre la matanza frustrada en un instituto de Foios sigue revelando nuevos detalles sobre la planificación del ataque. Según las diligencias, el menor de 13 años investigado mostró durante semanas una creciente obsesión por las armas y las masacres escolares, hasta el punto de pedir a su madre que obtuviera una licencia de armas y le enseñara a afilar cuchillos apenas un día antes del intento de agresión.
La Guardia Civil continúa investigando si otras personas conocían los planes del menor y de la adolescente de 14 años detenida tras intentar atacar con un machete a una compañera del centro.
Una obsesión creciente por las armas y las matanzas escolares
Según la investigación, el adolescente llevaba tiempo mostrando un comportamiento preocupante.
Su entorno familiar declaró que hablaba con frecuencia sobre armas de fuego, asesinos reales y personajes violentos de películas y videojuegos. Incluso llegó a pedir a su madre que obtuviera una licencia de armas para comprar una pistola.
El día anterior a acudir armado al instituto también le solicitó que le enseñara a afilar cuchillos.
Sus padres reconocieron igualmente que en alguna ocasión había comentado su intención de llevar una escopeta de aire comprimido al centro educativo y que manifestaba deseos de agredir a otros alumnos, aunque pensaron que nunca llevaría esas amenazas a la práctica.
Inspirados por Columbine
Los investigadores han comprobado que el menor mostraba un gran interés por películas basadas en matanzas escolares.
Entre ellas figuran Elephant, inspirada en la masacre de Columbine, y Zero Day, otra película centrada en un ataque perpetrado por dos adolescentes contra un instituto.
Los nombres de los protagonistas de estas producciones aparecieron reflejados en las anotaciones intervenidas durante el registro realizado tras el intento de agresión.
La Guardia Civil investiga si hubo más personas que conocían el plan
La investigación trata ahora de determinar si otros dos jóvenes del entorno de los menores conocían sus intenciones.
Según consta en las diligencias, una amiga estuvo presente mientras ambos preparaban la ropa que iban a utilizar el día del ataque.
Las camisetas que confeccionaron llevaban mensajes en inglés: «GOOD COMPLEX», que vestía el menor, y «WHY NOT?», utilizada por la adolescente.
Los agentes analizan si terceras personas conocían la planificación del ataque o si incluso pudieron influir en la radicalización de ambos a través de foros violentos en internet.
Así prepararon el ataque
El 19 de junio ambos menores acudieron juntos al instituto después de haber pasado la noche en casa del chico.
En una bolsa transportaban un importante arsenal compuesto por:
- Dos machetes.
- Una navaja.
- Un bate de béisbol.
- Una maza.
- Una cadena metálica.
- Un aerosol de defensa fabricado de forma casera.
- Varias cuchillas de cúter.
Tras entrar en el centro se cambiaron de ropa en los baños, se pusieron una indumentaria inspirada en videojuegos violentos y enviaron fotografías anunciando sus intenciones a través de una plataforma de mensajería.
El plan era atacar a varios alumnos
Según la investigación, inicialmente pretendían atacar a un estudiante que se encontraba solo.
Sin embargo, cambiaron de objetivo al reconocer que era amigo del hermano del menor.
Poco después localizaron a una alumna de 13 años que estaba sola en las pistas deportivas.
La adolescente de 14 años le preguntó si era la expareja de una amiga y, acto seguido, la atacó con uno de los machetes.
La víctima sufrió un corte superficial de unos 15 centímetros en el cuello y necesitó puntos de sutura, aunque las lesiones no revistieron gravedad.
Tras la agresión, la autora le pidió perdón asegurando que había sido «una broma».
El menor lamentó que el plan hubiera fracasado
La reacción del chico fue muy distinta.
Según la investigación, manifestó sentirse triste porque el plan no había salido como esperaban y explicó que su intención era matar a varios compañeros antes de suicidarse para hacerse famosos.
La adolescente permanece internada en un centro terapéutico por orden de la Fiscalía de Menores debido a sus problemas psiquiátricos.
En cambio, el menor de 13 años, al ser inimputable por su edad, permanece bajo la tutela de sus padres mientras se desarrolla un expediente de protección y seguimiento por parte de los servicios competentes.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para determinar si existieron más implicados o personas que conocían con antelación el plan para perpetrar el ataque en el instituto de Foios.
















