Los populares responsabilizan a Sayo Gandia del «caos» generado por el nuevo sistema de recogida puerta a puerta, mientras el gobierno local defiende el modelo y la oposición reclama más diálogo con los vecinos.
La implantación del nuevo sistema de recogida de residuos puerta a puerta continúa generando una intensa confrontación política en Ontinyent. El Partido Popular ha solicitado la dimisión de la concejala de Medio Ambiente, Sayo Gandia, al considerar que es la máxima responsable de un modelo que, a su juicio, ha provocado problemas de funcionamiento, un incremento de la tasa de basura y un importante malestar vecinal.
Durante el último pleno municipal, el portavoz popular, Rafa Soriano, aseguró que el ejecutivo de Jorge Rodríguez ha ignorado durante años las advertencias realizadas por la oposición y por distintos colectivos ciudadanos antes de implantar el nuevo servicio.
El PP denuncia un sistema «más caro y menos flexible»
Los populares sostienen que el Ayuntamiento ha optado por el modelo «más caro, más rígido y menos adaptado» a la realidad de Ontinyent, descartando otras alternativas como un sistema mixto con contenedores inteligentes.
Entre las principales críticas destacan:
- Saturación de algunas islas de aportación.
- Retrasos en la recogida de residuos.
- Problemas de movilidad provocados por los camiones.
- Falta de espacio en numerosas comunidades de vecinos para almacenar varios contenedores.
- Limitación del uso de las áreas de aportación.
- Dificultades para personas mayores y dependientes.
Además, el PP denuncia que el Ayuntamiento continúa modificando el funcionamiento del servicio apenas unos días después de su implantación, lo que, según afirma, evidencia una planificación deficiente.
Ens Uneix defiende el modelo
Desde el gobierno municipal rechazan las críticas y recuerdan que el nuevo sistema es fruto de varios años de planificación y de un proceso participativo iniciado con la aprobación del Plan Local de Residuos en 2021.
Ens Uneix sostiene que el Ayuntamiento organizó decenas de reuniones informativas, distribuyó miles de recipientes para la recogida selectiva y mantiene canales de información abiertos para resolver dudas de la ciudadanía.
Asimismo, recuerdan que la propia Conselleria de Medio Ambiente ha valorado positivamente el proceso de implantación desarrollado en Ontinyent.
Compromís y PSPV también muestran sus reservas
Aunque no respaldan la petición de dimisión formulada por el Partido Popular, tanto Compromís como el PSPV también expresaron durante el pleno sus críticas hacia la gestión del nuevo servicio.
Compromís considera que el equipo de gobierno mantiene un discurso excesivamente triunfalista mientras siguen apareciendo incidencias y reclama mayor capacidad para escuchar las alegaciones vecinales.
Por su parte, el PSPV insiste en que el nuevo contrato condicionará durante muchos años la gestión de los residuos y reclama una mayor labor pedagógica para facilitar la adaptación de la ciudadanía al nuevo modelo, especialmente en la recogida obligatoria de la fracción orgánica.
Un debate que sigue abierto
La recogida puerta a puerta se ha convertido en uno de los principales focos de debate político en Ontinyent. Mientras el gobierno municipal defiende que los primeros datos reflejan una mejora en la separación de residuos y una reducción de la fracción destinada a vertedero, la oposición insiste en que la implantación está generando importantes problemas prácticos para numerosos vecinos.
Con la ordenanza ya aprobada definitivamente, el sistema continuará desplegándose en toda la ciudad, aunque el enfrentamiento político y las reclamaciones vecinales siguen muy presentes.
















