La historia dio un vuelco cuando una prueba que había sido descartada volvió a entrar en juego. Lo que inicialmente terminó con una absolución colectiva ha acabado convirtiéndose en una de las condenas más severas dictadas en los últimos años contra una organización dedicada al narcotráfico en la Comunitat Valenciana.
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a 14 acusados a un total de 147 años y medio de prisión y al pago de 784,6 millones de euros en multas por la introducción de un cargamento de cocaína a través del puerto de Valencia.
Las conversaciones de Sky ECC cambian el juicio
El cambio de rumbo llegó después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana anulara la sentencia absolutoria dictada anteriormente y ordenara repetir la valoración de todas las pruebas, incluidas las conversaciones obtenidas mediante la plataforma de mensajería cifrada Sky ECC.
En la primera resolución, la Audiencia había rechazado esos mensajes al considerar que las evidencias digitales remitidas por las autoridades francesas presentaban defectos formales. Sin embargo, el TSJCV entendió que esa circunstancia no provocaba indefensión para los acusados y obligó al tribunal a reconsiderar su contenido.
Tras analizar nuevamente ese material, la Audiencia concluye que las conversaciones acreditan la existencia de la organización criminal y la participación de todos los procesados.
Un alijo de 117 kilos y un plan para mover 1.650 kilos
La sentencia considera probado que el grupo logró introducir un contenedor con 117 kilos de cocaína, intervenido en el puerto de Valencia el 25 de agosto de 2020.
Además, el tribunal sostiene que la organización preparaba una operación mucho mayor para rescatar 1.650 kilos de cocaína ocultos en dos contenedores procedentes de Colombia.
Según la resolución, la red utilizaba teléfonos con el sistema cifrado Sky ECC para coordinar todas las fases del operativo y evitar ser detectada por las fuerzas de seguridad.
Los principales condenados
La Audiencia considera a Fernando M. S. y Onofre G. R. como los principales responsables de la organización.
El primero ha sido condenado a 16 años de prisión y una multa de 60 millones de euros, mientras que el segundo deberá cumplir 13 años y medio de cárcel y pagar 55 millones de euros.
El resto de integrantes reciben penas que oscilan entre 7 y 10 años de prisión, además de multas individuales de 52,8 millones de euros, hasta alcanzar un importe global superior a 784 millones.
Una sentencia que marca un precedente
La nueva resolución supone un importante precedente judicial al validar el uso de las conversaciones obtenidas mediante Sky ECC como prueba de cargo en este procedimiento.
Con este fallo, la Audiencia transforma por completo el desenlace del caso: de una absolución inicial se pasa a una de las mayores condenas impuestas en Valencia por tráfico internacional de cocaína, reforzando el papel de las comunicaciones cifradas como elemento clave para desarticular organizaciones criminales.
















