El Ayuntamiento de Ontinyent ha vuelto a activar las restricciones de acceso al Pou Clar para proteger uno de los espacios naturales más visitados de la provincia de Valencia. Hasta el 31 de agosto, el aforo estará limitado a 450 personas diarias, será obligatorio reservar plaza y el acceso en coche quedará prohibido.
El Pou Clar es uno de los grandes atractivos naturales del interior de la Comunitat Valenciana. Sus aguas cristalinas y sus pozas atraen cada verano a miles de visitantes, una afluencia que durante los últimos años ha obligado al Ayuntamiento de Ontinyent a reforzar las medidas de protección para evitar la masificación y preservar el entorno.
Por ello, desde el 1 de julio y hasta el 31 de agosto, vuelve a funcionar el sistema de regulación de accesos que ya se ha consolidado como una herramienta clave para compatibilizar el turismo con la conservación del paraje.
Solo 450 personas podrán acceder cada día
La principal medida vuelve a ser la limitación del aforo.
Cada jornada podrán acceder un máximo de 450 visitantes, que deberán obtener previamente una reserva gratuita a través de la web oficial del paraje. Cada usuario recibirá un código QR que será validado en el punto de control antes de entrar. Además, las reservas pueden realizarse incluso el mismo día, siempre que todavía queden plazas disponibles.
Desde el Ayuntamiento insisten en que el objetivo no es restringir el disfrute del espacio, sino garantizar que pueda seguir conservándose en buenas condiciones para las próximas generaciones.
Prohibido acceder en coche hasta las pozas
Otra de las medidas más importantes afecta al tráfico.
Durante toda la campaña de verano permanece cerrado el acceso de vehículos particulares al entorno del Pou Clar y tampoco está permitido estacionar junto a las pozas.
Como alternativa, los visitantes deben dejar el coche en el aparcamiento habilitado junto al Polideportivo Municipal y completar el recorrido caminando hasta el paraje. Los fines de semana de julio y agosto también funciona un autobús lanzadera gratuito que conecta el aparcamiento con el espacio natural para facilitar el acceso y reducir el tráfico.
Fumar, hacer picnic o llevar mascotas está prohibido
La regulación no se limita al control del aforo.
La ordenanza municipal establece una serie de normas destinadas a proteger el ecosistema del Pou Clar. Entre las principales prohibiciones se encuentran fumar, acceder con animales de compañía, hacer picnic, utilizar altavoces, introducir bebidas alcohólicas o botellas de vidrio, instalar mesas, sillas o neveras y abandonar residuos.
La Policía Local y el personal de vigilancia controlan diariamente el cumplimiento de estas normas durante toda la temporada estival.
Un modelo para frenar la masificación
El Ayuntamiento considera que el sistema implantado en los últimos años ha permitido reducir notablemente la presión sobre uno de los parajes naturales más emblemáticos del interior de Valencia.
Según explica la concejala de Medio Ambiente, la regulación ha contribuido a mejorar la convivencia, proteger la flora y la fauna y mantener la calidad del espacio frente al creciente número de visitantes que recibe cada verano.
Un paraje natural único en la provincia de Valencia
Situado a apenas tres kilómetros del casco urbano de Ontinyent, el Pou Clar está formado por una sucesión de pozas de aguas transparentes alimentadas por el nacimiento del río Clariano. Su espectacular paisaje de roca caliza y vegetación mediterránea lo ha convertido en uno de los destinos de baño más populares de la Comunitat Valenciana.
Precisamente esa popularidad ha obligado a implantar medidas de protección cada vez más estrictas para garantizar que este enclave siga conservando su valor ambiental. Quienes tengan previsto visitarlo durante julio o agosto deberán planificar la excursión con antelación y realizar la correspondiente reserva antes de desplazarse.













