Valencia ha sido seleccionada por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Española para desarrollar un innovador sistema de alerta temprana capaz de anticipar inundaciones con hasta 15 días de margen. El proyecto, dotado con 750.000 euros, combinará imágenes de satélite, inteligencia artificial y modelos hidrológicos para mejorar la respuesta ante episodios como las danas que afectan periódicamente a la provincia.
La tecnología espacial se convertirá en una nueva aliada para proteger a Valencia frente a las inundaciones. La ciudad participará en el desarrollo de FLOODWISE, un proyecto europeo que permitirá mejorar la predicción de fenómenos extremos y ofrecer avisos con varios días de antelación gracias al análisis conjunto de datos satelitales, previsiones meteorológicas e inteligencia artificial.
La iniciativa ha sido seleccionada por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Española dentro del programa internacional Climate Events Initiative, que impulsa soluciones tecnológicas para hacer frente a los efectos del cambio climático.
Avisos con hasta 15 días de antelación
El principal objetivo del proyecto será desarrollar un sistema de alerta temprana capaz de detectar con mucha mayor anticipación el riesgo de inundaciones.
La plataforma podrá emitir avisos desde 72 horas hasta 15 días antes de un posible episodio extremo, un margen que permitirá mejorar la planificación de emergencias, proteger infraestructuras críticas y reducir el impacto sobre la población.
El sistema estará orientado especialmente al área metropolitana de Valencia, con seguimiento de zonas especialmente sensibles como las cuencas del barranco del Carraixet, el barranco del Poyo, el Poalet y el tramo bajo del río Turia.
Satélites, inteligencia artificial y modelos hidrológicos
FLOODWISE combinará diferentes tecnologías para ofrecer predicciones mucho más precisas.
El sistema integrará imágenes de observación terrestre obtenidas por satélite, predicciones meteorológicas probabilísticas, inteligencia artificial y modelos hidrodinámicos capaces de simular el comportamiento del agua ante lluvias intensas.
Además, generará mapas dinámicos de riesgo y simulaciones que ayudarán tanto a los servicios de emergencia como a los responsables de la planificación urbana a tomar decisiones con mayor rapidez.
Un proyecto liderado por empresas y centros valencianos
La iniciativa cuenta con un presupuesto de 750.000 euros y tendrá una duración de 18 meses.
El proyecto está liderado por la empresa tecnológica GMV y reúne a un consorcio formado por el Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la Universitat Politècnica de València, Vizzuality, Meteoclim y el Ayuntamiento de Valencia a través de València Innovation Capital.
La colaboración entre administraciones públicas, universidades y empresas tecnológicas será uno de los pilares para convertir la investigación en una herramienta útil para la gestión de emergencias.
Una respuesta a las inundaciones cada vez más frecuentes
La elección de Valencia no es casual.
La provincia ha sufrido en los últimos años numerosos episodios de lluvias torrenciales e inundaciones provocadas por danas y otros fenómenos meteorológicos extremos, una situación que los expertos relacionan con el aumento de la intensidad de los eventos climáticos asociado al cambio climático.
Contar con varios días de margen para preparar dispositivos de emergencia, proteger infraestructuras y alertar a la población puede marcar una diferencia importante a la hora de reducir daños personales y materiales.
Valencia se consolida como referente en innovación climática
La participación en FLOODWISE sitúa a Valencia entre las ciudades europeas que desarrollan nuevas soluciones tecnológicas para adaptarse a los efectos del cambio climático.
El objetivo es que los resultados del proyecto puedan incorporarse en el futuro a la gestión diaria de emergencias y sirvan también como modelo para otras ciudades expuestas al riesgo de inundaciones.
Si el sistema confirma su eficacia, Valencia dispondrá de una herramienta pionera capaz de mejorar la anticipación ante fenómenos meteorológicos extremos y reforzar la protección de la ciudadanía mediante el uso combinado de tecnología espacial, inteligencia artificial y ciencia aplicada.














