Más de 200 efectivos y 17 medios aéreos participaron en las labores de extinción del fuego, que obligó a desalojar a cientos de vecinos de Azuébar.
El incendio forestal declarado en el término municipal de Soneja y que se extendió hasta afectar a parte del municipio de Azuébar ha quedado oficialmente extinguido este viernes a las 20:25 horas, según ha informado el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia.
El fuego ha arrasado un total de 183 hectáreas de superficie forestal y agrícola en la comarca del Alt Palancia, convirtiéndose en uno de los incendios más importantes registrados este verano en la provincia de Castellón.
El fuego fue controlado el pasado martes
Los equipos de emergencia consiguieron estabilizar y controlar el incendio durante la tarde del martes, una circunstancia que permitió levantar progresivamente las restricciones y facilitar el regreso de los vecinos evacuados.
Tras la mejora de la situación, las carreteras afectadas pudieron reabrirse y los cerca de 500 residentes de Azuébar que habían sido desalojados por precaución regresaron a sus viviendas.
Más de 200 efectivos participaron en el operativo
El dispositivo de extinción movilizó a más de 200 profesionales y contó con el apoyo de 17 medios aéreos durante las jornadas más complicadas del incendio.
Bomberos, brigadas forestales, agentes medioambientales, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias y personal de distintos organismos trabajaron de forma coordinada para evitar la propagación de las llamas hacia otras zonas forestales y núcleos habitados.
El Seprona investiga el origen del incendio
La investigación sobre las causas del fuego continúa abierta y está siendo desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.
En los primeros días del incendio, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, señaló que los indicios iniciales apuntaban a un origen que «no parecía responder a causas naturales», aunque por el momento no se han ofrecido conclusiones definitivas.
Regreso a la normalidad en la zona afectada
Con la extinción oficial del incendio, los municipios afectados comienzan ahora la fase de recuperación y evaluación de daños ambientales y materiales provocados por las llamas.
Las administraciones deberán analizar el impacto sobre el entorno natural y estudiar posibles actuaciones de restauración forestal en las zonas más perjudicadas.
El incendio de Soneja vuelve a poner el foco sobre el elevado riesgo de incendios durante el verano y la importancia de la prevención y la rápida respuesta de los servicios de emergencia ante este tipo de episodios.
















