El hospital valenciano ha realizado diez intervenciones en solo seis meses y podría cerrar 2026 con el mejor registro de su historia en este tipo de trasplantes.
El Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia ha llevado a cabo diez trasplantes renales procedentes de donantes vivos durante el primer semestre de 2026, una cifra que ya supera toda la actividad registrada en 2024, cuando se realizaron siete intervenciones de este tipo.
El centro sanitario valenciano se encamina así a superar también los datos de 2025 y consolidarse como uno de los hospitales de referencia en España en trasplante renal de donante vivo.
Una opción que mejora la supervivencia y la calidad de vida
Según explican los especialistas de La Fe, este tipo de trasplantes ofrece importantes ventajas tanto para el receptor como para el donante.
Al tratarse de una intervención programada, la cirugía puede realizarse en el momento óptimo para ambas personas, lo que incluso permite en algunos casos evitar que el paciente llegue a necesitar diálisis antes del trasplante.
Además, la extracción y el implante del riñón se realizan prácticamente de forma simultánea, reduciendo el tiempo que el órgano permanece sin riego sanguíneo y mejorando las probabilidades de que comience a funcionar de manera inmediata.
Menor riesgo de rechazo
Los especialistas destacan también que cuando existe relación genética entre donante y receptor, como ocurre entre hermanos o entre padres e hijos, las similitudes inmunológicas reducen significativamente las posibilidades de rechazo del órgano.
Por este motivo, el trasplante renal de donante vivo está considerado actualmente como la opción terapéutica que ofrece mejores resultados en supervivencia del injerto, esperanza de vida y calidad de vida para los pacientes.
Mujeres de unos 50 años, el perfil más habitual
Los datos de la Organización Nacional de Trasplantes muestran que el perfil más frecuente de donante vivo en España corresponde a mujeres de alrededor de 52 años.
La mayoría de las donaciones proceden de parejas sentimentales o familiares de primer grado, aunque también existen los llamados «buenos samaritanos», personas que deciden donar un riñón de manera completamente altruista y sin vínculo previo con el receptor.
En estos casos, la legislación exige la autorización judicial para garantizar el carácter voluntario y desinteresado de la donación.
Cirugía menos invasiva y recuperación más rápida
La Fe utiliza actualmente técnicas mínimamente invasivas mediante laparoscopia y cirugía robótica con el sistema Da Vinci para realizar la extracción del riñón del donante.
Estas técnicas permiten reducir el tiempo de hospitalización y acelerar la recuperación, de manera que la persona donante puede retomar posteriormente una vida completamente normal, aunque con revisiones médicas periódicas para controlar la función renal.
Además, desde marzo de 2025 los donantes vivos cuentan con un régimen especial de incapacidad temporal que protege su situación laboral durante el proceso de donación y recuperación.
El incremento de este tipo de intervenciones confirma el liderazgo de La Fe en el ámbito de los trasplantes y refuerza el papel de la sanidad valenciana como referencia nacional en procedimientos de alta complejidad.
















