Investigadores de la Universitat Politècnica de València han identificado más de un centenar de ejemplares y varias crías durante la campaña científica desarrollada frente a la costa alicantina.
Las costas de la Marina Alta han vuelto a convertirse este año en un escenario privilegiado para el estudio de los grandes cetáceos del Mediterráneo. Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) han avistado un total de 127 rorcuales comunes durante la campaña científica desarrollada entre finales de mayo y principios de julio.
La cifra supone uno de los mejores registros obtenidos hasta la fecha y confirma la importancia de este tramo del litoral valenciano para la migración de la segunda especie animal más grande del planeta, solo superada por la ballena azul.
Más ejemplares y más crías que nunca
Durante la campaña, el equipo científico consiguió identificar mediante drones a más de un centenar de rorcuales, incorporando nuevos ejemplares al catálogo de seguimiento de la especie.
Además, los investigadores detectaron varias hembras acompañadas de sus crías durante la migración, un dato especialmente relevante para conocer el estado de conservación de esta población del Mediterráneo.
Los científicos también lograron recoger seis muestras del soplo de los animales mediante una técnica completamente no invasiva basada en drones equipados con placas de recogida biológica.
Estas muestras permitirán conocer el sexo de los ejemplares e incluso analizar su estado hormonal.
Una investigación pionera desde tierra y mar
La campaña ha combinado el trabajo de investigadores embarcados y observadores situados en tierra, principalmente en el entorno del Cabo de San Antonio.
Precisamente desde este punto se realizaron cerca del 90% de los avistamientos iniciales, permitiendo dirigir posteriormente a las embarcaciones hacia la posición exacta de los animales para su identificación y estudio.
En total, el equipo científico acumuló más de 250 horas de navegación y más de 30 jornadas de trabajo en el mar durante algo más de un mes de investigación.
Un papel clave contra el cambio climático
Los investigadores recuerdan que el rorcual común desempeña una función fundamental en los ecosistemas marinos, ya que contribuye a la circulación de nutrientes y ayuda a la captura de carbono en los océanos, desempeñando un papel importante frente al cambio climático.
Por ello, mejorar el conocimiento sobre sus rutas migratorias y su comportamiento resulta esencial para garantizar la conservación de una especie catalogada como «en peligro» en el Mediterráneo por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
La Marina Alta, un paraíso para observar ballenas
Los responsables del estudio destacan además que la Marina Alta se ha convertido en uno de los mejores lugares de Europa para observar grandes cetáceos desde tierra firme.
Desde enclaves como el Cabo de San Antonio es posible contemplar el característico soplo de los rorcuales con unos simples prismáticos durante los meses de migración primaveral, un espectáculo natural que cada año atrae a más aficionados y expertos.
La investigación forma parte del proyecto europeo MYSTICMED, liderado por la UPV y centrado en el estudio de los rorcuales en distintas áreas estratégicas del Mediterráneo y del Atlántico español.
Tras los resultados obtenidos este año en aguas valencianas, las próximas campañas se trasladarán a Galicia y al estrecho de Gibraltar para continuar siguiendo la ruta de estos gigantes del mar.
















