El Ayuntamiento reedita la campaña tras el éxito de 2025 y pondrá en circulación 1.000 bonos de 100 euros para apoyar a los establecimientos del municipio
El comercio local de Manises volverá a contar este otoño con uno de sus principales instrumentos de dinamización económica. El Ayuntamiento ha abierto el plazo para que los establecimientos del municipio se adhieran a una nueva edición del Bono Comercio, una iniciativa que regresa tras la gran acogida obtenida durante su primera convocatoria en 2025.

La campaña, impulsada por el consistorio con la colaboración de Caixa Popular y la Cámara de Comercio de Valencia, busca incentivar las compras de proximidad y reforzar la actividad económica de los pequeños negocios de la localidad.
Los comercios ya pueden adherirse a la campaña
Desde este 15 de julio y hasta el próximo 31 de octubre, todos los establecimientos comerciales abiertos al público y los puestos de venta no sedentaria de los mercados municipales podrán solicitar su incorporación al programa, siempre que cumplan los requisitos establecidos en las bases reguladoras.
Entre las condiciones figuran tener el domicilio fiscal en Manises, desarrollar una actividad incluida entre los epígrafes admitidos y encontrarse al corriente de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
Quedan fuera de la campaña actividades como la hostelería, las farmacias, los estancos, las gasolineras y los establecimientos de juego y apuestas, entre otros sectores excluidos por las bases reguladoras.
Cómo funcionará el Bono Comercio de Manises
Los vecinos podrán adquirir los bonos a partir del próximo 1 de septiembre y hasta agotar existencias mediante la plataforma habilitada para la campaña. Una vez realizada la inscripción y el pago, los bonos podrán recogerse físicamente a partir del 16 de septiembre en la oficina de Caixa Popular situada en la plaza Rafael Atard.
Los descuentos podrán utilizarse en los comercios adheridos desde el 16 de septiembre hasta el 31 de octubre de 2026, lo que permitirá concentrar buena parte del impacto económico durante el inicio del otoño y la campaña previa a Navidad.
Un descuento directo del 50%
Cada bono tendrá un valor de 100 euros, aunque el comprador únicamente abonará 50 euros, mientras que el Ayuntamiento aportará los otros 50 restantes, lo que supone un descuento directo del 50% sobre el importe final de las compras.
Los bonos podrán utilizarse en compras iguales o superiores a su importe y, en caso de que el gasto final sea mayor, el cliente únicamente tendrá que abonar la diferencia mediante cualquiera de los sistemas de pago aceptados por el establecimiento.
Mil bonos y una reserva especial para mayores de 65 años
La nueva edición del programa pondrá en circulación un total de 1.000 bonos, de los cuales 300 estarán reservados para personas mayores de 65 años que puedan tener dificultades para realizar los trámites a través de internet o utilizar nuevas tecnologías.
Estos bonos especiales podrán solicitarse presencialmente en la Oficina de Atención a la Ciudadanía del Ayuntamiento entre el 1 y el 10 de septiembre, facilitando así el acceso a la campaña a uno de los colectivos que más utiliza el comercio de proximidad.
Un impulso directo para el pequeño comercio
El concejal de Comercio, Xavier Morant, ha destacado que la respuesta obtenida durante la primera edición demostró la eficacia del Bono Comercio para dinamizar el tejido comercial de Manises y generar actividad económica en el municipio.
La continuidad de la iniciativa pretende consolidar una herramienta que beneficia tanto a comerciantes como a consumidores y que se ha convertido en una de las fórmulas más utilizadas por numerosos municipios valencianos para estimular las compras en negocios locales frente a las grandes plataformas y superficies comerciales.
En un momento en el que muchos pequeños comercios siguen enfrentándose al aumento de costes y a la competencia del comercio electrónico, iniciativas como el Bono Comercio se han convertido en una de las principales vías para incentivar el consumo de proximidad y mantener viva la actividad económica de los barrios.
La pregunta ahora es si el éxito de estas campañas logrará consolidar nuevos hábitos de compra entre los consumidores y reforzar el papel del comercio local como uno de los motores económicos y sociales de las ciudades valencianas.















