La alternativa de vía única convencional indigna a los gobiernos autonómicos y a la patronal, que exigen infraestructuras de altas prestaciones tras sufrir años de abandono y tramos con restricciones a 10 km/h.
Viernes, 17 de julio de 2026
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha desatado una auténtica tormenta política y económica tras sacar a exposición pública el estudio informativo del tramo ferroviario Teruel-Sagunto, pieza clave del Corredor Cantábrico-Mediterráneo. En el documento, el departamento dirigido por Óscar Puente descarta de forma definitiva la implantación de la doble vía electrificada alegando motivos estrictamente económicos.
Mientras que el resto del corredor se proyecta con los máximos estándares de conectividad, el Gobierno central ha optado por mantener una vía única convencional con ancho ibérico para este tramo. El Ministerio justifica su decisión basándose en una supuesta falta de demanda actual en relación con el coste de la doble vía, una inversión que los técnicos de Madrid estiman en más de 3.700 millones de euros.
Un «error histórico» para una línea lastrada por el abandono
La respuesta de las regiones afectadas no se ha hecho esperar y ha sido de una contundencia absoluta. El Gobierno de Aragón fue el primero en alzar la voz, calificando la resolución de «error histórico» y denunciando una flagrante «falta de ambición y de compromiso» por parte del Ejecutivo central.
El director general de Transportes de Aragón, David Sánchez Fraile, recordó que este tramo ya fue concebido en 2004 como una línea de altas prestaciones. Para el tejido productivo y social de la zona, este tijeretazo presupuestario supone perpetuar el aislamiento de una infraestructura históricamente castigada. Cabe recordar que la línea arrastra deficiencias tan severas que existían tramos específicos donde el tren no podía superar los 10 km/h debido al pésimo y peligroso estado de conservación de las vías.
La indignación es todavía mayor si se tiene en cuenta el enorme esfuerzo y la paciencia de los usuarios: esta infraestructura clave lleva ya 11 meses consecutivos en obras de modernización y electrificación, un parón prolongado que ahora los agentes sociales temen que no sirva para dotar a la línea de la competitividad que el siglo XXI exige.
Alianza autonómica y empresarial en defensa del Puerto de Valencia
Al rechazo aragonés se ha sumado de inmediato el Consell de la Generalitat Valenciana y la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV). Ambas instituciones han anunciado que presentarán alegaciones conjuntas y contundentes al estudio informativo para exigir rectificación inmediata y asegurar la doble vía electrificada.
«Mantener una única vía supone crear un cuello de botella injustificado en un eje ferroviario estratégico», advirtió Sánchez Fraile.
El argumento central de la oposición autonómica es la evidente contradicción logística del plan estatal: este tramo es, precisamente, la conexión de todo el corredor con el Puerto de Valencia, el principal nodo de tráfico de mercancías de España y uno de los más importantes de Europa.
Tanto Aragón como la Comunitat Valenciana coinciden en que, sin la doble vía de altas prestaciones, el Corredor Cantábrico-Mediterráneo nacerá «cojo» y perderá toda su capacidad competitiva frente a otros ejes nacionales y europeos, limitando el potencial de Zaragoza como el gran cruce de rutas de la península y aislando el crecimiento del arco mediterráneo. Las administraciones regionales tienen ahora el periodo de exposición pública para intentar doblar el pulso al Ministerio en los despachos.
















