La dirección presentará esta semana su última propuesta para Almussafes y advierte de que asumir más concesiones o costes podría afectar a la competitividad de la planta
Ford España ha comunicado a la plantilla de Almussafes que su capacidad para mejorar las condiciones económicas y laborales incluidas en el denominado Acuerdo 2030 ha llegado al límite.
La dirección convocará esta semana una última reunión con el comité de empresa para presentar el documento definitivo. La compañía asegura que realizará “un último ejercicio de acercamiento” con el objetivo de incorporar, dentro de sus posibilidades, algunas de las peticiones planteadas por la representación de los trabajadores.
No obstante, Ford ha advertido de que no aceptará nuevas exigencias después de esa propuesta final.
“El margen para continuar incrementando concesiones o costes se ha agotado”.
La empresa sostiene que superar ese límite podría poner en riesgo la viabilidad y competitividad que la planta valenciana ha conseguido asegurar ante la dirección internacional del grupo.
Las condiciones salariales propuestas hasta 2030
La oferta presentada por Ford contempla para 2027 una subida equivalente al IPC real más 1,5 puntos, con un incremento mínimo garantizado del 3% y un máximo del 5%.
Para el periodo comprendido entre 2028 y 2030, la propuesta plantea el IPC real más un punto, con una subida mínima anual del 2,5% y un límite máximo del 5%.
El documento incluye también una gratificación extraordinaria de 1.000 euros anuales durante cada uno de los cuatro años, incentivos económicos vinculados al lanzamiento de los nuevos modelos y hasta ocho sábados obligatorios de producción al año si las necesidades de fabricación así lo requieren.
La dirección considera que su propuesta se encuentra “entre las mejores y más competitivas” de la industria española y afirma que combina una mejora retributiva con medidas de flexibilidad destinadas a proteger el empleo y facilitar la llegada de nuevos programas industriales.
UGT reclama tres garantías
UGT, sindicato mayoritario en Almussafes, reconoce que la oferta salarial está por encima de la media de los acuerdos que se están negociando en el sector, pero ha condicionado su apoyo definitivo a tres modificaciones.
La primera es garantizar que la revisión salarial tenga efectos retroactivos desde el 1 de enero de cada año. La segunda consiste en incorporar la gratificación de 1.000 euros a las tablas salariales para que también aumente conforme al IPC. Finalmente, solicita una comisión de seguimiento que corrija las posibles desviaciones de la inflación dentro del límite acumulado del 20% establecido para toda la vigencia del acuerdo.
Más de 3.000 afiliados participaron en la consulta organizada por UGT y una amplia mayoría respaldó la postura defendida por el sindicato en la mesa negociadora.
Ford ha agradecido públicamente la posición “constructiva, responsable y propositiva” de UGT y ha criticado, sin citar expresamente a STM-Intersindical, las posiciones que considera “maximalistas” y alejadas de la realidad industrial.
Intersindical rechaza la propuesta
STM-Intersindical considera insuficiente el planteamiento económico de la empresa porque, según sus cálculos, no permite recuperar cerca del 16% del poder adquisitivo perdido durante los últimos cuatro años de congelación salarial.
El sindicato también advierte de que el tope acumulado del 20% podría provocar nuevas pérdidas si la inflación supera las previsiones. Además, rechaza la imposición de sábados obligatorios y la pérdida de determinados pluses vinculados a las jornadas industriales.
El futuro industrial de Almussafes
La negociación llega en un momento decisivo para una planta que ha atravesado años de baja producción, expedientes temporales de empleo y reducción de plantilla.
Ford defiende que Almussafes ha conseguido una posición privilegiada dentro del grupo gracias a la adjudicación de nuevos programas industriales y a la alianza alcanzada con Geely.
El proyecto prevé que la planta produzca cinco modelos: el actual Kuga, el futuro Bronco y, desde finales de 2028, otros tres vehículos —dos SUV de Geely y un crossover multienergía de Ford—. La compañía vincula la ejecución de estos lanzamientos con la necesidad de mantener unas condiciones laborales competitivas.
La reunión definitiva determinará si empresa y sindicatos alcanzan un marco estable hasta el 31 de diciembre de 2030 o si las diferencias salariales y de flexibilidad impiden cerrar el acuerdo.
















