El president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, advierte de que cualquier modificación o recorte en el proyecto original pondrá en riesgo inversiones millonarias y provocará un «estrangulamiento» logístico en el nodo estratégico de Sagunto.
TERUEL. — Las comunidades autónomas de la Comunitat Valenciana, Aragón, Castilla y León, La Rioja y Cantabria han escenificado este martes en Teruel un frente común e institucional para exigir al Gobierno de España la ejecución definitiva e integral del Corredor Cantábrico-Mediterráneo de alta prestación. Los máximos representantes autonómicos han ratificado la denominada Declaración de Teruel, un documento conjunto mediante el cual reivindican que este eje ferroviario cuente con doble vía y ancho internacional en todo su trazado.
El president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha calificado esta infraestructura de «eje vertebrador de dimensión nacional y europea» imprescindible para el tráfico de mercancías y viajeros. Durante su intervención, el jefe del Consell ha destacado la urgencia de dotar de certidumbre técnica y económica al proyecto, alertando de que un eventual replanteamiento sobre la capacidad de la línea puede comprometer seriamente la competitividad de importantes nodos industriales y portuarios de la fachada mediterránea y del norte peninsular.
La alerta de Sagunto: evitar el cuello de botella
Uno de los puntos clave señalados por Pérez Llorca durante el acto ha sido la situación del nodo logístico de Sagunto. El mandatario valenciano ha subrayado que la falta de parámetros homogéneos —como la doble vía de principio a fin— supondría un «estrangulamiento» del tráfico ferroviario a la entrada del arco mediterráneo, echando por tierra los desarrollos industriales que se han acometido en los últimos años.
«Dar un paso atrás en la planificación establecida o renunciar a la doble vía es enterrar infraestructuras y cuantiosas inversiones millonarias que han pagado los contribuyentes pensando en el crecimiento y el futuro del país», enfatizó Pérez Llorca durante la firma.
El pacto interterritorial impulsado desde Teruel busca trasladar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y a la Unión Europea la exigencia unánime de conectar de forma directa los puertos del Cantábrico con la red del Mediterráneo mediante un estándar ferroviario interoperable, sostenible y de alta capacidad.
Un frente autonómico y empresarial
La firma de la Declaración de Teruel no solo consolida la alianza política de los cinco gobiernos autonómicos involucrados, sino que responde también a las reiteradas demandas del tejido empresarial e industrial de las regiones afectadas. Organizaciones patronales e logísticas habían advertido en jornadas previas sobre la pérdida de competitividad que supondría cualquier demora en las obras de acondicionamiento y electrificación del trazado existente.
Con este acuerdo multilocal, los ejecutivos regionales emplazan formalmente al Ejecutivo central a fijar un cronograma presupuestario y de ejecución vinculante para garantizar que la conexión entre Cantabria, La Rioja, Castilla y León, Aragón y la Comunitat Valenciana se convierta en una realidad operativa sin cuellos de botella en los próximos años.




