Casi cuatro de cada diez menores están en riesgo de pobreza o exclusión, el 11,4% de la población acumula retrasos en determinados pagos y uno de cada tres valencianos no puede permitirse una semana de vacaciones. El nuevo informe de EAPN advierte de una situación social preocupante pese a la mejora de algunos indicadores.
Valencia, 16 de octubre de 2026. Tener un empleo, vivir en una vivienda o disponer de ingresos regulares no garantiza necesariamente estar protegido frente a las dificultades económicas.
La Comunitat Valenciana registra cerca de 1,7 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, según el informe El Estado de la Pobreza 2026, presentado esta semana.
El porcentaje alcanza el 30,7% de la población y supera en cinco puntos la media española.
La situación afecta especialmente a menores, desempleados, hogares con ingresos reducidos y personas que viven de alquiler.
El informe también refleja un problema que va más allá de los hogares sin ingresos: familias que tienen dificultades para pagar sus obligaciones, personas que no pueden afrontar imprevistos y jóvenes que encuentran cada vez más obstáculos para acceder a una vivienda independiente.
Cien mil personas más en riesgo de pobreza o exclusión
La tasa valenciana ha pasado del 29,9% en 2024 al 30,7% en 2025.
La diferencia supone aproximadamente 100.000 personas adicionales en situación de vulnerabilidad.
El indicador AROPE incluye a quienes están en riesgo de pobreza monetaria, padecen carencia material y social severa o viven en hogares con baja intensidad de empleo.
Por tanto, no significa que 1,7 millones de valencianos carezcan de recursos para todas sus necesidades básicas.
Significa que cumplen al menos una de las condiciones utilizadas para medir el riesgo de pobreza o exclusión social.
Más de 1,4 millones viven por debajo del umbral de pobreza
Si se analiza exclusivamente el nivel de ingresos, el 26% de la población valenciana se encuentra en riesgo de pobreza monetaria.
La cifra equivale a más de 1,4 millones de personas.
El umbral utilizado para una unidad de consumo se sitúa en aproximadamente 1.018 euros mensuales.
Para hogares con varios miembros, el cálculo se ajusta a la composición familiar.
Esto significa que el umbral no es idéntico para una persona que vive sola y para una familia con hijos.
Los menores, entre los grandes perjudicados
El 39,3% de los menores valencianos se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.
Es uno de los datos más preocupantes del informe.
La vulnerabilidad durante la infancia puede traducirse en dificultades para acceder a actividades educativas, ocio, alimentación adecuada o condiciones de vivienda estables.
Además, la pobreza infantil no depende de decisiones económicas de los propios menores, sino de los recursos y circunstancias de sus hogares.
Las organizaciones sociales reclaman reforzar las políticas destinadas a familias con hijos y mejorar el acceso a prestaciones.
Vivir de alquiler se convierte en un factor de vulnerabilidad
Uno de los datos más llamativos es el correspondiente a las personas que viven de alquiler a precio de mercado.
En la Comunitat Valenciana, el 55,9% de este colectivo se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.
La proporción supera en más de 25 puntos la tasa general valenciana.
Esto no significa que todos los inquilinos tengan problemas para pagar la renta ni que el alquiler explique por sí solo su situación económica.
Pero evidencia una concentración de vulnerabilidad entre quienes deben afrontar periódicamente el coste de una vivienda alquilada.
Cuando los ingresos son reducidos, el pago mensual de la vivienda puede limitar considerablemente el dinero disponible para alimentación, suministros, transporte y otras necesidades.
El 11,4% registra retrasos en determinados pagos
El informe revela que el 11,4% de la población valenciana ha tenido retrasos en pagos relacionados con su vivienda principal o compras financiadas.
El indicador incluye distintas obligaciones económicas, por lo que no puede interpretarse exclusivamente como impagos de alquiler o hipoteca.
Aunque el porcentaje ha mejorado respecto al año anterior, continúa reflejando dificultades de numerosos hogares para afrontar sus compromisos.
Un retraso en un recibo puede ser consecuencia de una reducción de ingresos, gastos inesperados o una combinación de obligaciones que supera la liquidez disponible.
Un tercio de los valencianos no puede permitirse vacaciones
El 33,9% de la población no dispone de recursos para pasar una semana de vacaciones fuera de su domicilio.
Se trata de una medida de capacidad económica, no de preferencias personales.
No significa que todas esas personas quieran viajar ni que quienes no viajan sean pobres.
Indica que no podrían asumir ese gasto si desearan hacerlo.
El porcentaje ha disminuido respecto al año anterior, pero continúa afectando a aproximadamente una de cada tres personas.
El 14,6% no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada
Otra de las dificultades analizadas es la capacidad para mantener el hogar a una temperatura adecuada durante el invierno.
En la Comunitat Valenciana, el porcentaje se sitúa en el 14,6%.
La cifra ha mejorado respecto al ejercicio anterior, aunque sigue mostrando problemas relacionados con el
















