El radar del bypass de la A-7 registra 90.766 denuncias y el de la CV-905 de Torrevieja alcanza las 72.557. Las cifras de 2025 sitúan a ambos dispositivos por delante del resto de radares españoles y reabren el debate sobre si su ubicación responde principalmente a criterios de seguridad vial o de recaudación.
Valencia, 16 de octubre de 2026. Dos radares situados en carreteras de la Comunitat Valenciana encabezan la clasificación española de dispositivos fijos con mayor número de denuncias por exceso de velocidad.
Uno se encuentra en Paterna, en el bypass de la A-7. El otro está situado en Torrevieja, en la carretera CV-905.
Entre ambos registraron 163.323 denuncias durante 2025, según la clasificación elaborada por Automovilistas Europeos Asociados con datos de la Dirección General de Tráfico.
La cifra supone una media de 447 denuncias cada día, casi 19 por hora.
Son números que llaman la atención por su volumen y que vuelven a situar el sistema de control de velocidad en el centro del debate.
El radar de Paterna: casi 250 denuncias al día
El dispositivo situado en el kilómetro 326 de la A-7, a la altura de La Canyada, ocupa el primer puesto nacional.
Durante 2025 registró 90.766 denuncias.
El límite de velocidad en este tramo es de 120 kilómetros por hora.
El radar está situado en uno de los principales corredores viarios del área metropolitana de Valencia, utilizado tanto por conductores particulares como por vehículos de transporte.
Si se distribuyen las denuncias entre los 365 días del año, el resultado es de aproximadamente 249 al día.
Esto equivale estadísticamente a una denuncia cada seis minutos.
El salto de 2024 a 2025
La evolución del radar de Paterna presenta una circunstancia especialmente llamativa.
En 2024 constaban únicamente seis denuncias.
Un año después, el registro alcanzó las 90.766.
La diferencia es extraordinaria, pero no debe atribuirse automáticamente a un empeoramiento de la conducta de los conductores.
Las informaciones publicadas indican que el dispositivo permaneció inactivo durante buena parte de 2024.
Por ello, para comparar correctamente ambos años sería necesario conocer cuántos días estuvo operativo y qué volumen de tráfico controló.
Torrevieja: más de 72.000 denuncias en un tramo de 50 km/h
El segundo puesto nacional corresponde al radar situado en el kilómetro 7 de la CV-905, en Torrevieja.
Este dispositivo contabilizó 72.557 denuncias en 2025.
La velocidad máxima permitida en el tramo es de 50 kilómetros por hora.
La media anual equivale a unas 199 denuncias diarias.
Su ubicación en una vía de acceso a Torrevieja, con un límite inferior al de las autovías, obliga a los conductores a prestar especial atención a la señalización.
Dos radares, más de 163.000 denuncias
La suma de Paterna y Torrevieja alcanza 163.323 denuncias.
Son casi 19 denuncias por hora, calculadas como promedio de todo el año.
La cifra no equivale al número de personas diferentes sancionadas, ya que un mismo conductor puede recibir varias denuncias.
Tampoco significa que cada denuncia haya terminado necesariamente en una multa firme y cobrada.
¿Cuánto dinero representan estas sanciones?
Una de las preguntas más frecuentes es cuánto dinero han generado ambos dispositivos.
Sin embargo, los datos de denuncias no permiten conocer directamente la recaudación.
Las multas por exceso de velocidad pueden tener distintos importes, dependiendo de la gravedad de la infracción.
También pueden aplicarse reducciones legales por pago voluntario, además de existir expedientes recurridos o anulados.
Por tanto, multiplicar las 163.323 denuncias por 100 o 200 euros produciría únicamente una estimación hipotética, no una cifra de recaudación acreditada.
Lo que sí se conoce es que, según Automovilistas Europeos Asociados, la DGT ingresó aproximadamente 246,8 millones de euros por sanciones de velocidad durante 2025 en el ámbito estatal analizado.
¿Se colocan los radares donde hay más accidentes?
Automovilistas Europeos Asociados ha cuestionado la concentración de dispositivos de control en autopistas y autovías.
La organización considera que las administraciones deberían prestar mayor atención a los tramos con elevada siniestralidad y explicar los criterios utilizados para decidir la ubicación de los radares.
Su presidente, Mario Arnaldo, ha defendido públicamente una revisión de la política de control de velocidad.
El argumento de la asociación es que un radar debe evaluarse por su capacidad para reducir accidentes y víctimas, no por la cantidad de denuncias que registra.
No obstante, un elevado número de sanciones tampoco demuestra que el dispositivo tenga exclusivamente una finalidad recaudatoria.
Para llegar a esa conclusión sería necesario analizar los datos de accidentes y circulación del tramo.
Los controles también tienen una función preventiva
El exceso de velocidad constituye un factor de riesgo para la seguridad vial.
A mayor velocidad, el conductor dispone de menos tiempo para reaccionar y necesita más distancia para detener el vehículo.
Además, las consecuencias de un accidente pueden agravarse considerablemente.
La función preventiva de los radares consiste en favorecer el cumplimiento de los límites establecidos.
El debate se centra en determinar si su distribución territorial responde adecuadamente a los puntos donde esa vigilancia puede evitar más siniestros.
La Comunitat Valenciana, protagonista del ranking
Los dispositivos de Paterna y Torrevieja no son los únicos radares valencianos que aparecen entre los más sancionadores.
También figuran controles en la A-77a, la CV-410 y la A-3, entre otras carreteras.
La presencia de varios dispositivos valencianos en los primeros puestos plantea la necesidad de estudiar su actividad junto con la intensidad del tráfico y la evolución de los accidentes.
Un mayor número absoluto de denuncias puede deberse a un elevado volumen de vehículos, a una mayor frecuencia de infracciones o a una combinación de factores.
¿Qué deberían explicar las administraciones?
Para valorar correctamente la eficacia de los radares más activos sería útil disponer de información sobre la evolución de la siniestralidad en los tramos controlados.
También permitiría mejorar la transparencia conocer las velocidades medias registradas, el número de vehículos que circulan por cada punto y la recaudación efectiva de los expedientes.
Estos datos ayudarían a distinguir entre dispositivos que detectan muchas infracciones por el volumen de tráfico y aquellos donde existe una proporción especialmente elevada de incumplimientos.
La seguridad vial, el verdadero indicador
Los dos radares valencianos encabezaron la clasificación española de denuncias en 2025.
Paterna registró 90.766 y Torrevieja 72.557.
Las cifras reflejan una actividad sancionadora muy elevada, pero dejan abiertas preguntas sobre la evolución de los accidentes, los criterios de ubicación y los resultados preventivos.
La cuestión no es únicamente cuántas multas generan los radares, sino si su presencia consigue reducir los excesos de velocidad y mejorar la seguridad de quienes circulan por esas carreteras.
















