La Confederación Hidrográfica del Júcar ha destinado 220 millones de euros a actuaciones de emergencia en 61 municipios, mientras la Generalitat impulsa un proyecto de 56 millones para eliminar cañas invasoras y crear espacios inundables. Las administraciones buscan reducir los daños de futuras crecidas.
Valencia, 26 de octubre de 2026. Las administraciones continúan desarrollando actuaciones para mejorar el estado de los ríos y barrancos afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024.
La Confederación Hidrográfica del Júcar ha llevado a cabo más de 300 actuaciones de emergencia en 61 municipios, con un presupuesto de 220 millones de euros.
La Generalitat, por su parte, impulsa un proyecto de aproximadamente 56 millones para eliminar cañas invasoras y recuperar vegetación autóctona.
Más de 300 obras de emergencia
Las actuaciones de la Confederación se concentran en las cuencas del Magro, Turia y Poyo.
El objetivo es recuperar los tramos dañados y mejorar su funcionamiento hidráulico.
Los trabajos incluyen intervenciones sobre los márgenes y la capacidad de determinados cauces.
Refuerzo de los taludes
Una de las medidas consiste en construir escolleras de piedra.
Estas estructuras ayudan a proteger los márgenes frente a la erosión.
Las actuaciones buscan reducir determinados daños durante futuras crecidas.
Ampliar la capacidad de los barrancos
La Confederación también plantea aumentar la capacidad hidráulica de algunos tramos.
Uno de los puntos señalados es el barranco del Poyo a su paso por Massanassa.
Según Teodoro Estrela, los caudales pueden superar los 700 metros cúbicos por segundo en ese sector.
Reducir la altura de las inundaciones
Las actuaciones pretenden disminuir los niveles de agua en determinadas zonas.
La Confederación plantea como objetivo reducir alturas que podrían alcanzar tres metros hasta valores aproximados de 30 o 40 centímetros en algunos escenarios.
Esta estimación no representa una garantía general para todos los municipios.
La Confederación descarta una presa en la cabecera del Poyo
La CHJ apuesta por soluciones de almacenamiento temporal a ambos lados de los cauces.
Estas zonas permitirían acumular parte del agua durante una crecida.
Posteriormente, el agua regresaría al cauce de manera gradual.
La Generalitat destina 56 millones a la renaturalización
El Gobierno valenciano impulsa un proyecto para eliminar cañas invasoras.
Las actuaciones afectan a zonas del Magro, Turia, Poyo y Picassent.
El programa también contempla la recuperación de vegetación autóctona.
Sustituir las cañas por plantas de ribera
La eliminación de la caña invasora pretende mejorar las condiciones ambientales de los cauces.
El proyecto incluye actuaciones de restauración con especies autóctonas.
La finalidad es recuperar las riberas y favorecer su funcionamiento natural.
Crear parques inundables
Otra de las medidas consiste en habilitar espacios verdes preparados para recibir agua durante determinadas crecidas.
En condiciones normales, podrían utilizarse para pasear.
Durante una inundación, permitirían almacenar temporalmente parte del caudal.
Una estrategia con diferentes administraciones
La Confederación Hidrográfica del Júcar y la Generalitat desarrollan actuaciones complementarias.
La primera se centra en obras de emergencia y mejoras hidráulicas.
La segunda impulsa la recuperación ambiental y la creación de corredores inundables.
¿Se puede evitar otra catástrofe?
Las obras pueden contribuir a reducir determinados riesgos.
Sin embargo, ninguna infraestructura puede garantizar que una crecida extraordinaria no provoque daños.
La prevención también requiere planificación territorial y sistemas de emergencia.
Pendientes de conocer los resultados
La información disponible recoge las inversiones y las principales actuaciones.
No incluye una evaluación global que permita determinar qué nivel de protección se ha alcanzado en todos los municipios.
Será necesario conocer el desarrollo de los proyectos y los resultados de los estudios hidráulicos.
Preparar el territorio para futuras lluvias extremas
La DANA de 2024 puso de manifiesto la vulnerabilidad de numerosos municipios valencianos.
Las administraciones buscan mejorar los cauces y reducir los efectos de futuras inundaciones.
La Confederación Hidrográfica del Júcar y la Generalitat impulsan actuaciones por un presupuesto conjunto anunciado de aproximadamente 276 millones de euros. Las obras de emergencia, la eliminación de cañas y los espacios inundables pretenden mejorar la protección, aunque no eliminan el riesgo de nuevas crecidas extraordinarias.
















