La crisis del agua potable vuelve a golpear a la Vall de Laguar. Vecinos del municipio de la Marina Alta han denunciado de nueva la salida de agua marrón por los grifos de sus viviendas, una situación que, según relatan, se repite desde hace más de un año y que empeora después de episodios de lluvias intensas. La imagen de esa agua turbia se ha difundido en vídeo y ha reavivado el malestar social en la localidad.
El problema no es nuevo. Distintos medios locales vienen recogiendo desde enero que el municipio arrastra fallos en el abastecimiento y que durante 2025 hubo zonas que pasaron más de 200 días sin agua potable. Ante esa situación, el Ayuntamiento llegó a recurrir a camiones cisterna para garantizar el suministro a la población.
La raíz del conflicto está en la turbidez del agua tras las lluvias. El arrastre de tierra y sedimentos hacia la red de abastecimiento acaba perturbando el suministro doméstico, hasta el punto de hacerlo inservible para beber, cocinar o ducharse con normalidad, según las denuncias vecinales.
La situación resulta especialmente llamativa porque la solución que debía corregir este problema —una planta de filtración financiada por la Diputación de Alicante— no ha funcionado como se esperaba. La instalación, inaugurada en 2025 con una inversión de 600.000 euros, ha presentado carencias técnicas y, según la propia Diputación, requiere ajustes operativos finos y seguimiento continuo. Medios de la comarca han informado además de que la infraestructura llega a colapsarse cuando la turbidez supera determinados niveles.
El malestar ciudadano ha ido en aumento. Vecinos de los tres núcleos que forman la Vall de Laguar —Fleix, Campell y Benimaurell— han impulsado una campaña en Change.org para exigir agua limpia y soluciones urgentes. En esa petición reclaman inversiones en infraestructuras y mantenimiento para garantizar un abastecimiento que cumpla con los estándares de calidad.
Mientras tanto, el escenario sigue siendo cambiante. Este mismo fin de semana todavía se denunciaba agua marrón saliendo de los grifos, pero el alcalde, Juan Carlos Mengual, aseguró después en declaraciones recogidas por COPE Dénia Marina Alta que los problemas de turbidez habían sido solucionados. Esa aparente mejora llega, en cualquier caso, después de meses de quejas, cisternas y una creciente sensación vecinal de abandono.
















