ALZIRA. – La fiesta fallera en Alzira ha vivido este martes una de sus jornadas más agridulces que se recuerdan. La Falla Camí Nou, que apenas unas horas antes celebraba el hito histórico de haber plantado el monumento más alto de la trayectoria de la ciudad, ha visto cómo las rachas de viento daban al traste con su remate superior. El coloso de 19 metros de altura, bautizado bajo el lema ‘Avani’, no pudo resistir la presión meteorológica y se desplomó sobre la plaza, llevándose consigo meses de trabajo artesanal y la ilusión de toda una comisión.
El incidente ocurrió en torno a las 16:00 horas, en un momento en que el viento soplaba con especial insistencia en la comarca de la Ribera Alta. Según confirmó el artista fallero responsable de la obra, Josué Beitia, la causa técnica del colapso fue la fatiga estructural de la madera interna. Los armazones, que habían soportado rachas considerables durante los dos días previos de plantà y exposición, terminaron por ceder y fracturarse, provocando que la pieza principal del remate cayera pesadamente sobre el cuerpo central del monumento y los ninots de las bases.
El riesgo de hacer historia
“Ha pasado lo que nadie quería que pasara; es el riesgo que se corre al arriesgar con tanto aire y estas dimensiones”, declaraba un afectado Beitia a pie de plaza. El artista, que este año había apostado por una composición vertical desafiante para batir el récord de altura en la localidad, subrayó que, a pesar de la espectacularidad de la caída y de los graves daños materiales, la prioridad absoluta fue la seguridad: “Por suerte, no ha habido que lamentar ningún tipo de daño personal”.
Lo que hace que este suceso sea especialmente doloroso es el contexto de éxito que lo rodeaba. La Falla Camí Nou se encontraba en el cenit de su celebración tras haber sido galardonada con el Primer Premio de la Sección Especial, la máxima categoría del certamen alzireño. El jurado había reconocido la complejidad, el acabado y la monumentalidad de ‘Avani’ otorgándole el banderín de oro, lo que convertía a esta falla en la gran referencia de las fiestas de 2026.
Una marea de «germanor»
Lejos de dejar a la comisión en la soledad del desastre, el desplome del remate ha activado una ola de solidaridad sin precedentes en el mundo fallero. A través de las redes sociales y visitas presenciales, el resto de las comisiones de Alzira han querido arropar a Camí Nou. Mensajes de las fallas vecinas como Pintor T. Andreu o Plaça del Forn han inundado los canales oficiales, recordando que la esencia de la fiesta no reside solo en el cartón-piedra, sino en la capacidad de resistencia del colectivo.
“Ver caer una falla es un golpe muy duro porque conocemos el sacrificio que hay detrás, pero si algo define a los falleros es nuestra unión y la fuerza para levantarnos ante cualquier dificultad”, expresaban desde la Falla Plaça del Forn.
A pesar de que el monumento ha quedado visiblemente mermado, la comisión de Camí Nou ha decidido mantener el espíritu festivo y continuar con la programación de actos. La falla, ahora herida pero con su primer premio intacto, se prepara para una cremà que, sin duda, será la más emotiva y simbólica de la última década en la capital de la Ribera.
















