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El conjunto dirigido por Miguel Méndez doblega con firmeza al combinado nipón (59-79) con una soberbia actuación defensiva e inspirados tramos de Iyana Martín (20 puntos) y Awa Fam (16).
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La victoria combinada de Alemania sobre Mali confirma el primer puesto del grupo para la Selección, que evitará cruces prematuros y buscará el pase a la lucha por las medallas este próximo jueves.
REDACCIÓN — La Selección Española Femenina de Baloncesto continúa con paso firme e ilusionante en su andadura mundialista. En un choque de alta exigencia táctica y despliegue físico titánico, el combinado nacional superó con claridad a Japón por 59-79. Con este triunfo y la posterior victoria de Alemania sobre Mali, España asegura matemáticamente la primera plaza de su grupo y sella de forma directa su billete para los cuartos de final, la antesala de la pelea por los metales.
El triunfo ratifica el crecimiento competitivo de un grupo que ha sabido reinventarse y asumir galones en los momentos de máxima presión. Sobre la pista, las jóvenes Iyana Martín (20 puntos) y Awa Fam (16 puntos) ejercieron de estiletes ofensivos, apoyadas en un engranaje defensivo colectivo que acabó desarmando por completo la velocidad y el tiro exterior característicos del baloncesto japonés.
Contención defensiva e incansable trabajo en el rebote
El encuentro arrancó con el guion previsto: una selección japonesa sumamente agresiva en primera línea, metiendo manos, presionando toda la cancha y sin rehuir el contacto ni las faltas para incomodar la circulación española. Sin embargo, las de Miguel Méndez demostraron madurez para adaptarse a la incomodidad desde los primeros compases. Tras asentarse en el ritmo de juego, España firmó un parcial de 5-12 a los cinco minutos.
Japón, fiel a su estilo incombustible, reaccionó equilibrando el electrónico (12-14, min. 8) a base de disciplina y constancia. Pese al empeño nipón, el cuerpo técnico español logró neutralizar las dos grandes virtudes de su rival: el contraataque fulgurante y el acierto lejano. España adormeció la transición japonesa dominando el rebote ofensivo (12 capturas solo en la primera mitad) y punteando con rigor cada lanzamiento exterior. El primer cuarto se cerró con un esperanzador 15-23, aunque con el peaje de las dos faltas tempraneras de Raquel Carrera.
Del bache antes del descanso al vendaval de Awa Fam
El segundo periodo mantuvo la inercia favorable para España, alcanzando una máxima diferencia de +11 (26-37, min. 19) tras una conversión desde la línea de tiros libres de Mariona Ortiz. Sin embargo, el tramo final del cuarto dejó desconcierto en las filas españolas. Un triple de Tanaka, una falta en ataque señalada a Megan Gustafson, una técnica al banquillo de Méndez y una posterior falta sobre la bocina propiciaron un parcial de 10-2 para Japón en apenas minuto y medio. El choque se fue al descanso con todo en el aire (36-39).
El paso por vestuarios sentó bien al equipo español, que regresó a la cancha con las ideas muy claras. Awa Fam tomó el mando de las operaciones ofensivas anotando siete puntos consecutivos —incluido un triple lejanísimo— para despegar de nuevo a las suyas (36-46, min. 23). A partir de ahí, la zaga española subió un peldaño su intensidad: robó balones clave, dificultó cada línea de pase y asfixió a los tiradores nipones, cerrando el tercer cuarto con una renta de nueve puntos (48-57).
Iyana Martín remata el choque y fija la máxima renta
En el último y decisivo periodo, la defensa de España terminó por desesperar a Japón, dejándola en solo cinco puntos anotados en los primeros siete minutos del cuarto (53-67). Al despliegue de Awa Fam le tomó el relevo Iyana Martín en un retorno a cancha antológico: la base sumó siete puntos en menos de dos minutos, colocó un tapón estratosférico y provocó un robo de balón que certificó desde el tiro libre.
Con el choque virtualmente visto para sentencia, España no levantó el pie del acelerador. Mostrando un enorme compromiso, las jugadoras pelearon balones divididos por los suelos y gestionaron las posesiones con madurez. Dos tiros libres finales de Laia Flórez establecieron el 59-79 definitivo, fijando la máxima ventaja de la noche (+20) y rubricando una victoria de mucho prestigio.
Mirando a la lucha por las medallas
Con el objetivo prioritario cumplido y la primera posición del grupo garantizada, la Selección Española Femenina descansará y preparará su choque de cuartos de final programado para este jueves. El rival saldrá del cruce previo entre Australia y el tercer clasificado del Grupo D (China o Italia).
España confirma que no deja de soñar y presenta credenciales firmes para pelear por todo en esta Copa del Mundo.
















