VALÉNCIA. – Los vecinos y vecinas del barrio valenciano de Benimaclet han dicho basta. La indignación vecinal va en aumento ante lo que califican como un «abandonó absoluto» por parte del Ayuntamiento de Valéncia, al que acusan de condenarles a convivir de forma permanente con la acumulación de escombros, la proliferación de asentamientos ilegales y una vegetación descontrolada que ya acecha las puertas de sus viviendas.
La situación en la zona afectada se ha vuelto insostenible con la llegada del verano. Según denuncian los residentes, la maleza no ha dejado de ganar terreno en los últimos meses, convirtiéndose en el escenario idóneo para la aparición de plagas de mosquitos y ratas. A este problema sanitario se suma el incivismo, con vertidos constantes de basura y cascotes, y la proliferación de infraviviendas y construcciones ilegales en las que, afirman, se realizan de forma habitual encuentros nocturnos con música y alcohol.
Silencio administrativo ante las protestas
El malestar del barrio viene de largo, pero la falta de respuestas ha agotado la paciencia de los portavoces vecinales. El pasado 25 de mayo, la Asociación Vecinal de Benimaclet elevó una denuncia formal a través del Registro de Entrada Municipal. A día de hoy, el Consistorio no ha emitido ninguna contestación ni ha enviado operarios a la zona.
Esta reclamación no es un hecho aislado. Diversas comunidades de propietarios colindantes, directamente afectadas por la degradación del entorno, han remitido quejas idénticas a la administración local a través de sus respectivos administradores de fincas, obteniendo el mismo silencio por respuesta.
«Las temidas olas de calor han llegado y con ello la invasión de mosquitos y malos olores por la basura acumulada, y el Ayuntamiento ni ve, ni oye, ni actúa», lamenta con dureza Paco Guardeño, portavoz de la Asociación Vecinal de Benimaclet.
Alerta por riesgo de incendios
Más allá de los evidentes problemas de insalubridad y convivencia, la mayor preocupación de los residentes se centra ahora en la seguridad. Con las altas temperaturas estivales, la combinación de maleza seca y residuos se ha convertido en un auténtico polvorín.
Desde el colectivo vecinal alertan del peligro inminente de que se declare un fuego en el sector afectado. En este sentido, Guardeño ha lanzado una advertencia clara al gobierno municipal: «Esperamos que no ocurra ningún incendio en la zona denunciada y que no provoque ninguna desgracia personal, ya que de ser así, desde la Asociación Vecinal responsabilizaríamos directamente al Ayuntamiento».
Por el momento, el vecindario de Benimaclet sigue esperando una intervención urgente de los servicios de limpieza y urbanismo para revertir una situación que degrada el barrio y pone en riesgo su salud y seguridad.

















