Solo el 5,8% de los beneficiarios de ayudas directas en la Comunitat Valéncia tiene menos de 40 años, mientras que el total de perceptores cae un 21,3% desde 2022. LA UNIÓ exige adaptar la futura política comunitaria a la realidad de la agricultura mediterránea.
VALÉNCIA. — El relevo generacional en el sector agrario valenciano se encuentra en un punto crítico. Según los últimos datos del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) correspondientes al ejercicio 2025, la estructura de edad de las personas perceptoras de ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC) refleja un acusado envejecimiento: existen 8,3 perceptores de 65 años o más por cada joven menor de 40 años en la Comunitat Valéncia.
Frente a la cifra, la organización agraria LA UNIÓ ha hecho pública una señal de alarma al destacar que únicamente el 5,79% de los beneficiarios (1.819 personas) no ha alcanzado los 40 años, en contraste con los 15.097 perceptores (el 48,07%) que superan la edad habitual de jubilación. La brecha es aún más pronunciada en el tramo de menor edad: solo 162 personas perceptoras de ayudas directas tienen menos de 25 años, apenas el 0,52% del total regional.
| Perfil de perceptores de la PAC (Comunitat Valéncia, 2025) | Cifra de beneficiarios | Porcentaje sobre el total |
| Mayores de 65 años | 15.097 | 48,07% |
| Menores de 40 años | 1.819 | 5,79% |
| Menores de 25 años | 162 | 0,52% |
| Mujeres (global) | ~11.930 | 38,00% |
Envejecimiento superior a la media estatal y desplome de expedientes
El proceso de envejecimiento en el campo valenciano registra índices superiores a la media española. En el conjunto del Estado, los perceptores de 65 años o más representan el 39,56%, mientras que la proporción de menores de 40 años alcanza el 8,83%.
A esta desconexión generacional se añade la continuada pérdida de expediente agrario. Entre 2022 y 2025, el número de personas físicas perceptoras de ayudas directas en la Comunitat Valéncia descendió de 39.899 a 31.405, lo que supone un recorte del 21,3% en tan solo tres años (8.494 beneficiarios menos).
Desde LA UNIÓ matizan que el problema de fondo no radica en que los agricultores de mayor edad permanezcan en activo, sino en la insuficiente incorporación de jóvenes que garantice la continuidad de las explotaciones.
«Los datos demuestran que no podemos continuar aplazando el relevo generacional. Tener prácticamente ocho perceptores mayores de 65 años por cada joven menor de 40 es un aviso muy serio sobre el futuro de la agricultura valenciana», advierte Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ.
Brecha de género y singularidad del modelo mediterráneo
La radiografía del FEGA pone de manifiesto una acusada brecha de género. Aunque las mujeres representan en torno al 38% de las personas físicas perceptoras en la región, no alcanzan el 30% del importe total abonado. En el tramo joven (menores de 40 años), solo una de cada cuatro perceptoras es mujer, lo que impulsa a la organización a reclamar políticas específicas de acceso a la tierra, titularidad compartida y financiación destinadas al colectivo.
Asimismo, LA UNIÓ remarca que el modelo agrario valenciano —basado en fincas fraccionadas, de menor dimensión, dedicadas a cultivos permanentes y con elevada demanda de mano de obra— no puede evaluarse bajo el prisma de la agricultura extensiva. En este contexto, percibir un importe modesto de la PAC no equivale a ser un agricultor marginal, ya que muchos profesionales generan empleo e inversión principal en la actividad aunque cobren ayudas reducidas por la escala de sus parcelas.
Peticiones para la futura PAC
Para revertir la situación, la organización agrícola urge a diseñar una futura PAC adaptada a la cuenca mediterránea centrada en la profesionalidad real, que contemple:
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Apoyo a la primera instalación e inversión con un presupuesto adecuado.
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Facilidad de acceso al crédito, a la tierra y a la transmisión ordenada de explotaciones en fase de jubilación.
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Desbroce burocrático y minoración de cargas administrativas a pequeñas y medianas explotaciones.
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Incentivos a la presencia femenina joven en los órganos de decisión e incorporación productiva.
















