El Pleno del Ayuntamiento de Valencia ha vivido una jornada de máxima tensión política durante la discusión de la moción de reprobación presentada por la oposición (Compromís y PSPV) contra el concejal Juanma Badenas. La iniciativa surge tras la polémica entrada e inspección sin permiso de Badenas en la sede del Sindicat d’Estudiants del pv —un local de propiedad municipal—, unos hechos que los grupos de la oposición han calificado directamente de delito de allanamiento y asalto.
Un arranque marcado por la bronca procedimental
La sesión arrancó con un duro enfrentamiento a cuenta del turno de palabra de las entidades ciudadanas. Al ser llamados a intervenir, los representantes del Sindicat d’Estudiants no se encontraban en el hemiciclo. La concejala San Segundo, en sustitución de la alcaldesa, decidió hacer un receso y pausar el punto para dar tiempo a que subieran, una decisión que desató las protestas de Juanma Badenas, quien denunció de inmediato un «procedimiento irregular» al asegurar que nunca antes se había esperado a una entidad ausente en el Pleno.
Tras unos minutos de tensión y alegaciones por parte de Compromís para ganar tiempo, los portavoces estudiantiles finalmente llegaron y tomaron la palabra. En señal de protesta por la decisión de la presidencia, Badenas y la edil Cecilia Herrero abandonaron el hemiciclo.
El Sindicat d’Estudiants acusa de «fascismo» al gobierno local
Durante su intervención, los portavoces del Sindicat d’Estudiants del PV y de la plataforma Lliures i Combatives —entidad que comparte el local municipal objeto del conflicto— dirigieron duras acusaciones contra el equipo de gobierno.
Tildaron al ejecutivo municipal de «franquista» y llegaron a compararlo con las «brigadas fascistas de la Guerra Civil». Tras autodenominarse abiertamente como antifascistas, llamaron «fascista» a Badenas, asegurando que «los han combatido y los combatirán en las calles», al tiempo que reivindicaron proclamas en favor del aborto libre y gratuito y el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.
Compromís: «Ha entrado cual ladrón en un local»
Una vez devuelto el debate a los grupos políticos, la portavoz de Compromís, Papi Robles, lanzó un contundente ataque contra el concejal de Vox:
«Entra cual ladrón en un local, rompe la cerradura, se graba, hace un registro y encima lo reivindica. Es gentuza que intenta amedrentar a la gente. Se le pagan 82.000 euros al año para que esté chupando del bote haciendo vídeos para redes sociales».
Robles señaló directamente a la alcaldesa María José Catalá como responsable política de la situación: «Llevamos tres semanas y Catalá no ha dicho nada; quien calla, otorga. Es la responsable de que Badenas continúe metiendo las manos en el Ayuntamiento de Valencia». La portavoz valencianista exigió la dimisión o el cese inmediato de Badenas, criticando la espera de un informe jurídico «que nunca llega» y acusando al PP de justificarse y no aplicar la justicia por igual «cuando se trata de los suyos».
PSPV: «Un buen fascista siempre es un mal cobarde»
Por parte del grupo socialista, el concejal Borja Sanjuán tildó de cobardía la marcha de Badenas y Herrero durante el discurso estudiantil: «Un buen fascista siempre es un mal cobarde, saliéndose y ausentándose cuando hablaba el Sindicat d’Estudiants».
Sanjuán afeó la paradoja de protestar por los tiempos de intervención mientras se cometen irregularidades mayores: «Se levantan al grito de que esto es irregular; irregular es colarse en la sede de un sindicato forzando la cerradura. Tenemos un concejal de Patrimonio que se cree que puede asaltar locales —no se preocupen, ha allanado otros 15—. Se ha grabado un vídeo para señalarles solo porque no piensan como usted».
El edil socialista reprochó a Badenas haber creado «un chiringuito en nombre propio» pese a abanderar la causa contra las subvenciones digitales, y acusó al Partido Popular de aplicar una «prioridad ideológica» permitiendo este tipo de actuaciones.
Sin réplica de los acusados y distancia en Vox
El debate parlamentario concluyó abruptamente cuando el edil popular Juan Carlos Caballero exigió pasar de forma inmediata a la votación en su turno de palabra, impidiendo en la práctica que Badenas o Cecilia Herrero —a su regreso— pudieran hacer uso del turno de réplica para defenderse en el Pleno.
El malestar por lo sucedido también se dejó sentir en los pasillos del Ayuntamiento. En las declaraciones previas a los medios de comunicación, mientras los portavoces del PP intentaban esquivar las preguntas directas sobre el asunto, el propio portavoz de Vox y compañero de filas de Badenas, José Gosálbez, marcó distancias de forma tajante al asegurar públicamente que «él no habría actuado como el señor Badenas».
Lo más llamativo es que la alcaldesa se ha ausentado unos minutos antes de la presidencia y «casualmente» ha vuelto cuando ha pasado el punto y se ha pasado al punto siguiente del orden del día…
















