La ministra de Defensa recorre el centro urbano sin el infranqueable perímetro de seguridad de otros miembros del Gobierno y encaja de primera mano las severas quejas y el temor de los vecinos.
CEUTA — La visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles, a Ceuta ha dejado estampas de notable intensidad emocional y tensión política en pleno centro de la ciudad autónoma. A diferencia de otros miembros del Ejecutivo que la precedieron —quienes optaron por férreos dispositivos de seguridad que mantenían a distancia a la ciudadanía—, Robles se desplazó a pie por las calles, un gesto que la expuso de manera directa al malestar social y a la desesperación de los ceutíes.
A lo largo de su trayecto hacia el Palacio Autonómico, la titular de Defensa fue abordada por decenas de ciudadanos que le trasladaron de viva voz el clima de desprotección e inseguridad con el que conviven diariamente. Entre reproches directos a la gestión del presidente Pedro Sánchez y recriminaciones al Gobierno central, la ministra escuchó testimonios cargados de angustia.
«Esto no puede volver a pasar jamás»
— Margarita Robles, ministra de Defensa, en respuesta al clamor vecinal.
El dramático testimonio de una vecina
El momento de mayor dramatismo de la jornada se produjo cuando una mujer de avanzada edad se aproximó a la ministra entre lágrimas. Tras confesarle la sensación de absoluto abandono que siente, la vecina relató el miedo insostenible que sufre al caer la noche:
«No puedo dormir por las noches. Cierro las ventanas a cal y canto, atranco las puertas y he tenido que llegar a dormir con un cuchillo entre las manos por miedo a que entren en mi casa».
Visiblemente conmovida y obligada a contener la emoción, la ministra tomó las manos de la mujer para intentar tranquilizarla. Tras asegurarle que «esto no puede volver a pasar jamás» y que la ciudad no va a quedar desamparada, Robles prometió que el Estado mantendrá los esfuerzos necesarios para restituir la normalidad y la tranquilidad en la zona.
Exigencia de soluciones inmediatas
La presencia del Ejército y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sigue siendo el principal reclamo de los vecinos, quienes advierten de que la situación es «completamente insostenible». A pesar de los momentos de alta tensión e indignación ciudadana vertidos contra el Ejecutivo, la visita de Robles ha puesto de manifiesto la brecha emocional y el estado de angustia que arrastra la población local, pendiente de que los compromisos verbales se traduzcan en medidas contundentes sobre el terreno.















