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La organización anarcosindicalista rechaza la «deriva» de la plataforma y critica abiertamente a los sindicatos de pacto (CCOO y UGT) por «poner límites a la movilización» y reproducir el discurso institucional tras las cargas policiales.
VALÉNCIA. — Las repercusiones de los incidentes registrados durante la manifestación por el derecho a la vivienda del pasado sábado no han tardado en fracturar la unidad de acción del movimiento social. La Confederación General del Trabajo (CGT) de Valéncia ha anunciado formalmente su salida del espacio unitario Plataforma per l’Habitage, marcando un punto de inflexión y visibilizando una profunda brecha ideológica y estratégica en las organizaciones que componen la movilización popular por la vivienda en la ciudad.
La decisión de la central anarcosindicalista responde, según explican a través de un comunicado oficial, a la «deriva» que ha tomado el espacio tras las cargas policiales y detenciones acaecidas durante el fin de semana. CGT Valéncia denuncia que dentro de Plataforma per l’Habitage se están consolidando posiciones que pretenden criminalizar la protesta y ofrecer justificaciones a las actuaciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Rechazo a la criminalización y al «sindicalismo de pacto»
En su pronunciamiento, CGT sostiene que la crisis habitacional —marcada por el alza abusiva de los precios del alquiler, los desahucios constantes y el avance de la especulación inmobiliaria— no admite respuestas tibias ni discursos acomodados al marco institucional. «La defensa del derecho a la vivienda no puede limitarse a declaraciones institucionales ni a movilizaciones condicionadas a no incomodar al poder», subraya la organización, defendiendo la protesta social como una herramienta legítima e imprescindible de la clase trabajadora ante la inacción de la Administración.
El comunicado apunta de manera directa contra las organizaciones integradas en el denominado sindicalismo institucional. Para CGT Valéncia, resulta «especialmente grave» que sindicatos como CCOO y UGT hayan adoptado posturas que equiparan las acciones de resistencia con la propia violencia represiva, al «reproducir el discurso institucional, condenar la movilización y poner límites a la protesta».
«No vamos a participar en un espacio donde se señale a quienes protestan, se condenen las acciones de los movimientos sociales o se busquen justificaciones a la actuación represiva de las fuerzas policiales. No aceptamos que se ponga al mismo nivel a quienes luchan por una vivienda digna que a quienes ejercen la violencia para impedir esa lucha», señala categóricamente la nota.
Continuidad de las movilizaciones al margen del espacio
Pese a la ruptura con el espacio unitario, la central sindical ha remarcado que no abandonará las calles. CGT Valéncia afirma que continuará articulando respuesta social e intervención directa frente al conflicto habitacional desde la independencia sindical, la solidaridad y la acción directa.
Para ello, mantendrán su colaboración prioritaria con los sindicatos de inquilinas y los colectivos de barrio que sufren en primera línea la precariedad y los lanzamientos judiciales. Bajo el lema «Frente a la criminalización de la protesta; organización y solidaridad», la ruptura visibiliza una reordenación del movimiento por la vivienda en Valéncia, dividido ahora entre la vía del consenso institucional y la línea de confrontación directa.
















