Miguel Polo reenvió a la delegada del Gobierno que el río Magro «tenía capacidad» cuando Utiel ya sufría un desbordamiento masivo
VALÉNCIA. – La reconstrucción del intercambio de comunicaciones durante las horas más críticas de la trágica DANA que asoló la provincia de Valéncia el pasado 29 de octubre de 2024 sigue arrojando luz sobre los fallos de coordinación iniciales. Según las capturas y la documentación aportada por el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, a la jueza encargada de investigar la gestión de la emergencia, las advertencias sobre el desbordamiento del río Magro sufrieron notables desfases de tiempo respecto a la realidad que ya se vivía sobre el terreno.
A las 14:10 horas de aquel martes, Polo envió un mensaje de WhatsApp a la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, asegurando: «El agua llega a Utiel por donde venga y el río todavía tiene capacidad», adjuntando un vídeo de apenas 29 segundos. Sin embargo, en ese mismo instante, el cauce a su paso por el municipio ya había colapsado por completo. A esa misma hora, el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, intervenía desesperado en directo en la televisión pública autonómica, À Punt, calificando la situación de «dantesca» y confirmando que las calles se habían transformado en torrenciales ríos que arrastraban vehículos y contenedores, anegando viviendas y dejando a vecinos atrapados.
Un desfase informativo de 15 minutos
No fue hasta quince minutos después (14:25 horas) cuando el presidente del organismo de cuenca volvió a escribir a Bernabé para matizar que, según un agente medioambiental desplegado en la zona, la situación se estaba «complicando porque no deja de llover», añadiendo un cauto: «Igual el Magro ya ha empezado a salirse». Para entonces, las zonas urbanas de Utiel ya afrontaban inundaciones severas y daños estructurales en inmuebles.
El registro de llamadas manuscrito que Polo ha remitido al juzgado revela contradicciones internas en la recepción de los datos:
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13:55 horas: Un agente medioambiental de la zona sur ya le había comunicado a Polo por teléfono el inicio del desbordamiento del Magro, un dato que no se trasladó inmediatamente en el mensaje de las 14:10 a la delegación del Gobierno.
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15:00 horas: El propio agente confirmó desde Utiel que el caudal continuaba subiendo exponencialmente y arrastrando vehículos a su paso.
La alerta por la presa de Forata y la reunión del Cecopi
A medida que avanzaba la tarde, la atención del organismo regulador viró bruscamente hacia la cuenca de Utiel-Requena. A las 16:16 horas, Polo alertó por mensaje a Bernabé de que las precipitaciones eran tan intensas que el embalse de Forata corría el riesgo de empezar a verter por el aliviadero en un plazo de dos horas, anunciando el aviso formal al servicio de emergencias 112.
La gravedad del aviso motivó dos llamadas telefónicas inmediatas entre Bernabé y Polo (a las 16:18 y a las 16:37 horas). Esta amenaza de vertido por coronación en la presa de Forata acabó monopolizando la atención del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), que arrancó su reunión presencial a las 17:00 horas bajo la dirección de la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas.
El «silencio» sobre la barranco del Poyo
A pesar de que el barranco del Poyo terminó convirtiéndose en el epicentro de la catástrofe y la pérdida de vidas humanas, en el listado de llamadas y mensajes aportados por la CHJ no consta ningún contacto telefónico específico sobre esta cuenca durante la tarde y noche de la tragedia.
En los informes que Polo remitió bien entrada la noche a altos cargos del Ministerio para la Transición Ecológica —como el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y la vicepresidenta Teresa Ribera—, la situación del Poyo quedó relegada a un segundo plano. A las 23:00 horas, el presidente de la CHJ informaba del aviso emitido al 112 para evacuar a plantas altas en la zona de Forata, mientras que sobre el barranco del Poyo únicamente señalaba que «seguía llevando mucha agua porque ha llovido hasta bien tarde en la cabecera», haciendo mención a los desperfectos generados en el canal Júcar-Túria.
Mensajes borrados y la vía presencial
El presidente de la CHJ ha aportado únicamente los chats cruzados con la delegada del Gobierno gracias a que esta conservaba las capturas de pantalla. Ante la magistrada, Polo justificó la ausencia de más registros en aplicaciones de mensajería explicando que tiene activada la opción predeterminada de «mensajes temporales» en chats nuevos, lo que provocó el borrado automático de las conversaciones de aquella jornada.
Asimismo, en el escrito de alegaciones entregado al juzgado, la CHJ sostiene que la inmensa mayoría de las decisiones e intercambios de información se realizaron de forma verbal y presencial en la sede del organismo, donde Polo estuvo reunido durante todo el 29 de octubre con su equipo directivo y los máximos responsables de la gestión hidráulica.













