El Tribunal de Labuan Bajo, en Indonesia, ha condenado a tres años y medio de prisión al capitán del barco turístico KM Putri Sakinah, hundido el 26 de diciembre de 2025 durante una travesía en la que murieron cuatro miembros de una familia valenciana. Además, el jefe de máquinas ha sido condenado a dos años y medio de cárcel.
La sentencia considera probado que el naufragio no fue únicamente consecuencia del mal tiempo, sino el resultado de una cadena de graves negligencias relacionadas con la seguridad de la embarcación y la preparación de la tripulación.


Cuatro fallecidos valencianos
La tragedia costó la vida a Fernando Martín, de 44 años, exfutbolista y entrenador del Valencia CF femenino B, a su hijo Mateo, de 9 años, y a Lía y Quique, de 12 y 10 años respectivamente, hijos de la pareja de Fernando, Andrea Ortuño.
Andrea Ortuño sobrevivió al naufragio, mientras que el cuerpo de Quique nunca pudo ser recuperado pese a que las labores de búsqueda se prolongaron durante quince días en el Parque Nacional de Komodo.
Navegación nocturna y múltiples fallos de seguridad
El tribunal indonesio concluye que la embarcación realizó una travesía nocturna en una zona especialmente peligrosa pese a las alertas meteorológicas emitidas previamente por las autoridades marítimas.
La sentencia enumera numerosos fallos de seguridad:
| Fallos detectados | Detalles |
|---|---|
| Sin briefing de seguridad | No se explicó el uso de chalecos ni protocolos |
| Ausencia de evacuación | No se indicaron puntos de reunión |
| Mala respuesta ante la emergencia | No se activaron procedimientos mínimos |
| Formación deficiente | Parte de la tripulación no tenía preparación real |
| Certificados irregulares | Algunos títulos fueron obtenidos de forma fraudulenta |
| Posibles problemas estructurales | Modificaciones en camarotes afectaron la estabilidad |
El hundimiento no fue instantáneo
Según la declaración de Andrea Ortuño recogida por el tribunal, desde el impacto de las primeras olas hasta el hundimiento total transcurrieron aproximadamente quince minutos.
Los jueces consideran que ese margen de tiempo habría permitido activar protocolos de emergencia adecuados, algo que nunca llegó a hacerse.
Además, la sentencia apunta a que varias víctimas pudieron quedar atrapadas en los camarotes inferiores debido a la inclinación del barco y a problemas para abrir las puertas durante el hundimiento.
El capitán, principal responsable
La resolución judicial señala al capitán como “garante legal” de la seguridad de pasajeros y tripulación. El tribunal considera especialmente grave que decidiera continuar navegando pese a las condiciones meteorológicas adversas y que delegara funciones de navegación en personal sin capacitación suficiente.
También reprocha que priorizara su propia supervivencia durante los momentos críticos del naufragio.
















