El dispositivo coordinado con Emergencias de la Generalitat y el Ayuntamiento atiende a 89 pernoctaciones en el Centro Polivalente, reparte agua potable y evalúa los daños en recintos campistas arrasados por el barro.
OLIVA / VALÉNCIA
21 de octubre de 2026
El impacto del temporal provocado por la DANA ‘Adam’ continúa requiriendo un amplio despliegue de recursos humanos y materiales en la comarca de La Safor. A petición del Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana (GVA 112) y en estrecha colaboración con el Ayuntamiento de Oliva, Cruz Roja Española mantiene activo un dispositivo especial de respuesta inmediata para atender a las poblaciones más afectadas por las intensas precipitaciones.
El núcleo principal de la atención humanitaria en el municipio se concentró esta pasada noche en el Centro Polivalente de Oliva. Este espacio, reconvertido en albergue provisional de emergencia, ofreció cobijo, camas y asistencia de primera necesidad a 89 personas que se vieron obligadas a abandonar sus viviendas o zonas de pernocta habituales como consecuencia de las inundaciones.
Cobertura de necesidades básicas y avituallamiento
Desde el albergue provisional, el personal voluntario y técnico de la organización humanitaria garantiza no solo la manutención diaria (desayunos, comidas y cenas) a los albergados, sino también atención psicosocial, kits de higiene personal y asistencia sanitaria básica.
Asimismo, en respuesta a los problemas puntuales de suministro e infraestructuras locales derivados de la tromba de agua, los equipos de emergencia de Cruz Roja han desplegado un operativo de distribución de agua embotellada entre los vecinos afectados y colectivos vulnerables de la zona.
Inspección en terreno: campings convertidos en lodazales
Más allá de la logística en el albergue, las brigadas de voluntariado están realizando reconocimientos directos sobre el terreno. Durante las últimas horas, varios equipos han visitado diversos campings y áreas turísticas del litoral de Oliva, zonas gravemente castigadas por las riadas que han quedado convertidas en auténticos lodazales.
El objetivo de estas inspecciones es evaluar las condiciones de seguridad e insalubridad de las instalaciones antes de determinar si los campistas evacuados pueden regresar de forma segura a sus caravanas o alojamientos. Por el momento, los equipos recomiendan extremar las precauciones, ya que la acumulación de barro y el agua estancada dificultan los accesos y comprometen los servicios básicos.
El operativo conjunto entre Cruz Roja, Emergencias 112 y el consistorio de Oliva continuará activo de manera indefinida hasta que remitan los efectos directos del temporal y se garantice el retorno seguro de todos los desalojados a sus hogares o alojamientos de origen.



















