La pasión por la Batalla de Flores de Valencia ha vuelto a quedar patente este fin de semana. Decenas de personas han pasado la noche al raso frente a las taquillas con el objetivo de conseguir uno de los 60 palcos que habían quedado libres tras el sorteo organizado por el Ayuntamiento para asistir al acto que pone el broche final a la Gran Feria de Valencia.
Como ocurre cada año, las últimas localidades disponibles se han convertido en uno de los bienes más codiciados por los aficionados a esta tradición centenaria.
Colas desde el viernes
Algunos de los asistentes aseguraban llevar haciendo cola desde la mañana del viernes para aumentar sus posibilidades de conseguir una de las localidades.
Otros explicaban que dormir en la calle para asistir a la Batalla de Flores ya forma parte de sus propias tradiciones familiares.
«Llevamos tres años durmiendo aquí para venir a la Batalla de Flores y seguiremos haciéndolo toda la vida«, comentaba una de las personas que esperaba su turno.
Solo 60 palcos disponibles
Las taquillas abrieron sus puertas a las 9:00 horas para vender las localidades que no habían sido adjudicadas durante el sorteo previo celebrado por el Ayuntamiento de Valencia.
Incluso quienes contaban con un número elevado en la cola mantenían la esperanza de conseguir entradas.
«Tenemos el número 63, pero hay que intentarlo«, explicaba uno de los asistentes poco antes de la apertura.
La recompensa para los más madrugadores
La espera tuvo premio para muchos de los asistentes.
Algunos celebraban haber conseguido «ocho palcos completos«, mientras que otros mostraban simplemente su satisfacción por haber logrado una entrada para disfrutar de uno de los actos más emblemáticos del verano valenciano.
Una tradición que pasa de generación en generación
Para numerosas familias, hacer cola durante horas —e incluso pasar la noche frente a las taquillas— forma ya parte de la experiencia de la Batalla de Flores.
Muchos acuden para ver desfilar a las falleras preseleccionadas de los distintos sectores, que participan sobre las carrozas decoradas con flores naturales antes del tradicional lanzamiento de claveles.
Los asistentes coinciden en que vivir el espectáculo desde los palcos es muy diferente.
«Mañana será uno de los mejores días del año; estar a su lado es lo máximo«, explicaba una de las personas que logró entradas.
Otros destacaban que la Batalla de Flores es una celebración que «une a la gente para lanzar flores» y recordaban que, aunque el desfile puede contemplarse desde otros puntos del recorrido, participar en el intercambio de flores desde un palco hace que la experiencia sea única.
Más de 17.000 solicitudes cada año
La enorme demanda demuestra la popularidad de este acto, considerado uno de los más esperados de la Gran Feria de Valencia.
Cada año, más de 17.000 personas participan en el sorteo digital organizado por el Ayuntamiento de Valencia ante notario para optar a uno de los palcos desde los que disfrutar de la tradicional Batalla de Flores.



