Doscientos agentes vigilan la uva del Vinalopó ante los robos y los fraudes a agricultores
La Guardia Civil refuerza la seguridad en los campos y alerta de correos electrónicos falsos que suplantan a empresas del sector
La campaña de la uva de mesa del Vinalopó vuelve a estar bajo una vigilancia especial. Cerca de 200 agentes de la Guardia Civil participan en un dispositivo destinado a proteger las explotaciones agrícolas y a prevenir robos, estafas y la venta ilegal del producto.
La uva del Vinalopó, amparada por denominación de origen, tiene una elevada cotización en el mercado y ha sido históricamente objetivo de sustracciones durante la época de recogida.
Durante 2025 se contabilizaron tres robos, con un botín cercano a los 600 kilos.
Menos robos desde la puesta en marcha del plan
El operativo específico comenzó en 2015.
Hasta entonces, algunos agricultores organizaban sus propias rondas de vigilancia en las explotaciones. El actual dispositivo trasladó ese trabajo de seguridad a un operativo coordinado por la Guardia Civil.
Según José Antonio Martínez, presidente de Asaja en l’Alacantí y el Vinalopó, la situación ha mejorado desde entonces.
Martínez asegura que el sistema “funciona muy bien” y que los robos se han ido reduciendo progresivamente.
Los delincuentes cambian de método
El problema ya no se limita al robo físico de la uva.
La Guardia Civil ha detectado también intentos de fraude mediante correos electrónicos falsos.
Francisco Poyato, coronel jefe de la Comandancia de Alicante, ha explicado que algunos delincuentes suplantan la identidad de empresas productoras y distribuidoras para intentar estafar a los agricultores.
Este cambio de método ha obligado a actualizar el plan de seguridad y a prestar más atención a la formación digital de los productores.
Las recomendaciones a los agricultores
El subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, ha destacado la necesidad de que los agricultores aprendan a reconocer posibles intentos de fraude.
La Guardia Civil recomienda además cambiar determinadas rutinas, identificar correctamente la maquinaria agrícola y avisar a los agentes ante cualquier situación sospechosa.
La principal advertencia es evitar enfrentamientos directos con los autores de los robos.
Del campo a los puntos de venta
El dispositivo sigue también el recorrido que podría hacer la uva robada una vez fuera de las explotaciones.
Por ello, la vigilancia se extiende a mercadillos y posibles almacenes clandestinos en los que pudiera comercializarse producto sustraído.
La campaña de recogida del Vinalopó mantiene así un sistema de seguridad que combina la vigilancia sobre el terreno con el control de nuevas modalidades de fraude vinculadas al sector agrícola.
















