La batalla entre la Conselleria de Educación de la Comunitat Valenciana y los sindicatos docentes continúa escalando a pocos días de la huelga indefinida convocada para el próximo 11 de mayo.
Tras la fuerte polémica generada por su primera propuesta de servicios mínimos, la administración autonómica ha presentado ahora una alternativa más flexible: los profesores de segundo de Bachillerato no tendrían que impartir clases durante la huelga, pero sí acudir obligatoriamente a las sesiones de evaluación final del alumnado para garantizar la participación en la EBAU.
Sin embargo, los sindicatos han rechazado también esta nueva oferta y anuncian ya su impugnación.
El nuevo planteamiento: sin clases, pero con evaluaciones
La primera propuesta de la Conselleria obligaba al profesorado de segundo de Bachillerato a mantener toda su actividad lectiva durante la huelga.
Tras las críticas sindicales, el departamento dirigido por Carmen Ortí ha modificado parcialmente la medida.
El director general de Personal Docente, Pablo Ortega, explicó que ahora:
- no se obligaría a impartir clases,
- pero sí a participar en la evaluación final.
El objetivo, según Educación, es garantizar que:
- todos los alumnos de segundo de Bachillerato tengan sus notas a tiempo,
- y puedan presentarse correctamente a la EBAU.
Los sindicatos hablan de “trampa” y “paripé”
Las organizaciones convocantes:
- STEPV
- CCOO
- UGT
- CSIF
han rechazado de nuevo la propuesta.
Marc Candela, del STEPV, calificó la negociación de:
“Paripé”.
Y acusó a la Conselleria de utilizar una estrategia negociadora basada en lanzar inicialmente una medida “intolerable” para luego aparentar cesiones.
“Nos obligan indirectamente a romper la huelga”
El principal argumento sindical es que acudir a las evaluaciones obliga indirectamente al profesorado a trabajar previamente.
Según sostienen:
- para evaluar correctamente,
- hay que corregir pruebas,
- realizar actividades de seguimiento,
- y completar tareas académicas previas.
Por ello consideran que la medida sigue vulnerando el derecho de huelga.
Los sindicatos ya han anunciado que:
impugnarán judicialmente la propuesta definitiva.
La huelga indefinida sigue adelante
Pese a las negociaciones abiertas, el conflicto continúa sin acuerdo.
Además de la reducción de burocracia, los sindicatos reclaman:
- subida salarial,
- reducción de ratios,
- mejora de infraestructuras,
- más personal,
- y mayores recursos educativos.
Las organizaciones exigen que la reunión de Mesa Sectorial prevista para este jueves aborde todas las reivindicaciones y no únicamente la burocracia.
Educación insiste en que quiere negociar
Desde la administración autonómica aseguran que la negociación:
“Sigue abierta y viva”.
Pablo Ortega afirmó que la Conselleria quiere:
“Negociar, negociar y negociar”.
Y se mostró más optimista tras la nueva propuesta presentada.
Incluso dejó abierta la posibilidad de ampliar las conversaciones a:
- salarios,
- infraestructuras,
- y otras demandas sindicales.
La EBAU, el gran argumento de la Conselleria
La Generalitat insiste en que el principal motivo de los servicios mínimos es proteger al alumnado que debe presentarse a la EBAU.
Según Educación:
- la evaluación final puede realizarse en una sola tarde,
- y los docentes ya disponen prácticamente de toda la información necesaria para calificar.
Ortega llegó a afirmar:
“Si después de ocho meses y medio un profesor no puede evaluar con la evaluación continua, hay un problema”.
Mediación y amenaza de conflicto largo
Este miércoles está prevista además una mediación en el Tribunal de Arbitraje Laboral para intentar desbloquear el conflicto.
Sin embargo, los sindicatos advierten de que:
- si no existe una negociación “real y efectiva”,
- la huelga indefinida seguirá adelante.
La tensión educativa en la Comunitat Valenciana entra así en una semana decisiva, con miles de estudiantes pendientes de cómo puede afectar el conflicto al final de curso y a las pruebas de acceso universitario.
















