Las altas temperaturas no solo ponen a prueba la resistencia de las personas. También pasan factura a los vehículos. Con el mercurio disparado durante los meses de verano, el calor puede acelerar el desgaste de componentes esenciales, aumentar el riesgo de averías y reducir el valor del coche si no se toman algunas precauciones básicas.
Los especialistas del sector automovilístico advierten de que una exposición continuada al sol puede afectar tanto al exterior como a la mecánica del vehículo, por lo que recomiendan extremar los cuidados durante los episodios de calor intenso.
Aparcar a la sombra puede marcar la diferencia
Siempre que sea posible, los expertos aconsejan dejar el coche en garajes o zonas con sombra. La radiación solar continuada deteriora progresivamente la pintura, las molduras de plástico y los materiales del habitáculo, especialmente cuando los asientos son de cuero.
Además, utilizar un parasol en el parabrisas ayuda a reducir la temperatura del interior hasta un 25%, protegiendo también el salpicadero y otros elementos del vehículo del deterioro provocado por el sol.
El sistema de refrigeración necesita una revisión
Uno de los puntos más sensibles durante el verano es el sistema de refrigeración del motor.
Comprobar periódicamente el nivel del líquido refrigerante y revisar el estado de los manguitos puede evitar averías importantes derivadas del sobrecalentamiento, especialmente en viajes largos o durante los días con temperaturas extremas.
El aire acondicionado también requiere mantenimiento
Con la llegada del calor, el aire acondicionado trabaja al máximo rendimiento.
Si el sistema no enfría correctamente, podría deberse a un filtro obstruido, un termostato defectuoso o algún problema en el circuito. Revisarlo antes de iniciar las vacaciones puede evitar molestias y reparaciones más costosas.
Cuidado con la presión de los neumáticos
El calor también afecta directamente a los neumáticos.
Los especialistas recuerdan que, por cada aumento aproximado de 10 grados centígrados, la presión puede incrementarse alrededor de 0,1 bares. Circular con una presión inadecuada acelera el desgaste de la banda de rodadura y puede comprometer la seguridad del vehículo.
Antes de emprender un viaje, conviene revisar la presión recomendada por el fabricante y ajustarla cuando los neumáticos estén fríos.















