Las personas mayores vuelven a ser el colectivo más vulnerable ante las altas temperaturas. Los datos del sistema MoMo muestran que la práctica totalidad de las muertes atribuibles al calor en la Comunitat Valenciana corresponden a mayores de 65 años.
Las sucesivas olas de calor que está sufriendo la Comunitat Valenciana han vuelto a poner el foco sobre uno de los colectivos más vulnerables: las personas mayores.
Según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III, la inmensa mayoría de los fallecimientos asociados a las altas temperaturas registrados este verano corresponden a personas de más de 65 años.
El calor extremo se ceba con los mayores
La explicación tiene una base médica. Con la edad disminuye la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal y aumenta la presencia de enfermedades crónicas como patologías cardiovasculares, respiratorias o diabetes.
A ello se suman otros factores de riesgo como la deshidratación, una menor sensación de sed, determinados tratamientos farmacológicos, la dependencia o la soledad, circunstancias que pueden agravar los efectos de un episodio de calor extremo.
Una tendencia que se repite verano tras verano
Los datos muestran un patrón que se mantiene desde hace años: cuando llegan las olas de calor, el incremento de la mortalidad afecta especialmente a la población de mayor edad.
Las estimaciones del sistema MoMo reflejan que prácticamente todos los fallecimientos atribuidos a las altas temperaturas en la Comunitat Valenciana corresponden a mayores de 65 años, una tendencia similar a la registrada en el conjunto de España.
Síntomas que no deben pasarse por alto
Los especialistas recuerdan que el golpe de calor no siempre aparece de forma repentina. Antes pueden presentarse síntomas como:
- Mareos o debilidad.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas o vómitos.
- Calambres musculares.
- Desorientación o confusión.
- Piel muy caliente y seca.
- Disminución de la orina.
- Cansancio extremo.
Ante cualquiera de estos signos, especialmente en personas mayores o con enfermedades previas, es fundamental trasladarlas a un lugar fresco, hidratarlas si están conscientes y solicitar asistencia sanitaria cuanto antes.
Cómo prevenir los efectos del calor
Las autoridades sanitarias recomiendan:
- Beber agua con frecuencia, aunque no se tenga sed.
- Evitar salir durante las horas centrales del día.
- Permanecer en lugares frescos o climatizados.
- Utilizar ropa ligera y de colores claros.
- Evitar esfuerzos físicos intensos.
- Prestar especial atención a las personas mayores que viven solas o tienen movilidad reducida.
Con la llegada del verano y el aumento de los episodios de temperaturas extremas, los expertos insisten en que la prevención y la vigilancia de las personas más vulnerables continúan siendo la mejor herramienta para reducir el impacto del calor sobre la salud.
















