Estadística revisa dos décimas a la baja el PIB del pasado año, mientras eleva el crecimiento de 2024 hasta el 3,7% y sitúa la productividad en un avance del 0,6%
La economía española creció menos en 2025 de lo que se había calculado inicialmente. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado dos décimas a la baja el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), que pasa del 2,8% estimado anteriormente al 2,6%. La corrección se explica por una contribución menor de la demanda interna y por un comportamiento de las exportaciones más débil de lo previsto.
La revisión forma parte de la actualización anual de las cuentas nacionales correspondientes al periodo 1995-2025 y modifica también las cifras de los ejercicios inmediatamente anteriores.
Mientras 2025 pierde dos décimas, el crecimiento correspondiente a 2024 aumenta dos décimas, hasta el 3,7%. Para 2023, el INE establece como definitiva una expansión del 2,4%, una décima inferior a la calculada previamente.
Los hogares consumieron menos de lo estimado
Una de las claves de la revisión se encuentra en la demanda interna, que engloba principalmente consumo e inversión.
Su aportación al crecimiento del PIB durante 2025 queda finalmente establecida en 3,4 puntos porcentuales, frente a los 3,5 calculados anteriormente.
El principal cambio se encuentra en el consumo de las familias.
El consumo de los hogares creció un 3,1%, tres décimas menos de lo que se había estimado.
El consumo de las administraciones públicas, en cambio, mantiene un crecimiento del 2,4%.
La inversión mejora hasta el 6%
No todos los componentes han sido corregidos a la baja.
La inversión creció un 6% durante 2025, dos décimas más de lo calculado inicialmente.
Se convierte así en uno de los componentes que mejor comportamiento presenta dentro de la revisión publicada por Estadística.
Las exportaciones crecieron mucho menos de lo calculado
El segundo elemento que explica la rebaja del PIB está en el exterior.
La demanda externa terminó restando 0,8 puntos porcentuales al crecimiento, una décima más de lo previsto inicialmente.
El cambio más significativo aparece en las exportaciones.
El INE había calculado anteriormente que las ventas españolas al exterior habían aumentado un 3,6%, pero la nueva estimación reduce el crecimiento hasta únicamente el 2,6%.
Es decir, un punto porcentual menos.
Las importaciones también se revisan: finalmente aumentaron un 5,5%, frente al 6,2% calculado anteriormente.
El hecho de que las importaciones avanzaran bastante más que las exportaciones ayuda a explicar la aportación negativa del sector exterior al crecimiento.
¿Significa que España produjo menos dinero?
Aquí aparece una aparente contradicción interesante.
Aunque el crecimiento real de la economía se rebaja al 2,6%, el INE aumenta la estimación del tamaño nominal del PIB español.
El Producto Interior Bruto de 2025 a precios corrientes queda establecido en 1.693.738 millones de euros, un 0,5% por encima de la estimación anterior.
No existe contradicción entre ambas cifras: una cosa es cuánto aumenta la producción descontando el efecto de los precios —el crecimiento real— y otra el valor monetario total de lo producido a precios corrientes.
El empleo equivalente a tiempo completo creció un 2,8%
La revisión prácticamente no altera los principales datos relacionados con el empleo.
Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo aumentaron un 2,8%, exactamente la misma cifra calculada anteriormente.
Las horas efectivamente trabajadas crecieron un 2%, una décima menos que el 2,1% estimado inicialmente.
La remuneración de los asalariados tampoco cambia y registra un incremento del 7,2%.
La productividad apenas creció un 0,6%
Otro dato relevante es el comportamiento de la productividad.
Medida mediante la relación entre el crecimiento real del PIB y las horas trabajadas, la productividad de la economía española aumentó un 0,6% durante 2025.
La nueva cifra supone una décima menos que la estimación anterior.
Esto significa que una parte importante del crecimiento económico continúa estando relacionada con el aumento de las horas trabajadas y del empleo, mientras que la mejora de la producción obtenida por cada hora trabajada fue considerablemente menor.
Así quedan los tres últimos años revisados
Tras la actualización del INE, la evolución definitiva o revisada del PIB queda de la siguiente manera:
| Año | Crecimiento del PIB |
|---|---|
| 2023 | 2,4% |
| 2024 | 3,7% |
| 2025 | 2,6% |
La revisión no significa que la economía española no creciera con fuerza durante 2025. El PIB aumentó un 2,6% en términos reales, pero ahora sabemos que el avance fue dos décimas inferior al calculado anteriormente.
El menor crecimiento del consumo de las familias y, sobre todo, unas exportaciones que avanzaron un punto menos de lo estimado explican buena parte de la corrección. Al mismo tiempo, la inversión mejora hasta el 6% y el empleo equivalente a jornada completa mantiene un crecimiento del 2,8%.
El nuevo cálculo deja así una fotografía más precisa de 2025: España continuó creciendo, pero con menos impulso del inicialmente atribuido al consumo y al sector exterior.
















