Mantener la casa fresca durante las sucesivas olas de calor ya no es solo una cuestión de comodidad, sino también de presupuesto. El uso intensivo del aire acondicionado, la subida del IVA eléctrico y el encarecimiento de la electricidad están elevando notablemente el gasto de miles de familias este verano.
Mientras los termómetros vuelven a superar los 40 grados en numerosos puntos de España, muchos hogares se enfrentan a un nuevo dilema: soportar el calor o asumir un importante incremento en el recibo de la luz.
El regreso del IVA de la electricidad al 21%, la recuperación del Impuesto Eléctrico al 5,1% y el aumento del precio de la energía durante los episodios de calor extremo han convertido este verano en uno de los más caros para climatizar una vivienda.
El ventilador sigue siendo el rey del ahorro
La diferencia económica entre un ventilador y un aire acondicionado puede ser enorme a final de mes.
Según diversas estimaciones del sector energético, un ventilador utilizado unas ocho horas diarias durante todo un mes apenas supone un gasto de entre 2 y 3 euros en electricidad.
En cambio, un aire acondicionado tipo split puede incrementar la factura entre 22 y 39 euros mensuales, dependiendo del modelo, la eficiencia energética y las horas de funcionamiento.
La situación es aún más llamativa en el caso de los aparatos portátiles conocidos como «pingüinos», cuyo coste puede situarse entre los 39 y los 56 euros mensuales para un uso similar.
Cada grado menos dispara el consumo
Los expertos recuerdan que la temperatura seleccionada influye directamente en el consumo energético.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) calcula que cada grado que se baja el termostato por debajo de los 26 grados recomendados aumenta el gasto eléctrico entre un 7% y un 8%.
Esto significa que utilizar el aire acondicionado a 22 grados en lugar de a 26 puede suponer un incremento de hasta diez euros adicionales al mes en algunos hogares.
Además, durante las olas de calor los equipos trabajan con menor eficiencia debido a las altas temperaturas exteriores, lo que obliga a los aparatos a funcionar durante más tiempo para conseguir el mismo nivel de confort.

El mantenimiento también influye en la factura
Otro aspecto muchas veces olvidado es el mantenimiento de los equipos.
Un filtro sucio o una mala limpieza del aparato pueden elevar el consumo eléctrico alrededor de un 10%, según los especialistas del sector.
Realizar revisiones periódicas y mantener limpios los filtros ayuda a mejorar el rendimiento y a reducir el gasto energético durante los meses de verano.
La tarifa eléctrica puede marcar la diferencia
No todo depende del aparato instalado o de la temperatura elegida.
La tarifa contratada y la potencia eléctrica también tienen un peso importante en el coste final del recibo.
La Organización de Consumidores y Usuarios estima que un tercio de las familias españolas paga más de lo necesario por tener una potencia contratada superior a la que realmente utiliza.
En algunos casos, esta situación puede suponer hasta 450 euros extra al año por un consumo prácticamente idéntico.
El aire acondicionado sigue ganando terreno en España
A pesar del aumento del coste energético, cada vez más hogares españoles optan por instalar sistemas de climatización.
Actualmente, más de la mitad de las viviendas españolas ya dispone de aire acondicionado, una cifra muy superior a la de países como Francia o Alemania, donde su implantación sigue siendo mucho menor.
El mercado de la climatización vive además uno de sus mejores momentos, impulsado por el incremento de las temperaturas y la mayor frecuencia de las olas de calor.
La aerotermia gana protagonismo
Entre las alternativas que más crecen destaca la aerotermia, un sistema que aprovecha la energía térmica del aire exterior para refrigerar y calentar las viviendas con un menor consumo energético.
Aunque todavía tiene una presencia reducida en España, su implantación no deja de crecer gracias a su elevada eficiencia y a su menor impacto ambiental.
Los expertos consideran que será una de las tecnologías con mayor desarrollo durante los próximos años ante el aumento continuado de las temperaturas.
¿Cuánto cuesta realmente combatir el calor?
La respuesta depende del tipo de aparato, de la tarifa eléctrica y de los hábitos de consumo, pero la conclusión es clara: refrescar la vivienda este verano será bastante más caro que hace apenas un año.
Y con unas previsiones que apuntan a veranos cada vez más largos y calurosos, el ahorro energético y la eficiencia se han convertido en una prioridad para millones de familias españolas.













