El detective asegura que periodistas le pidieron un informe que no había elaborado y explica que posteriormente consiguió siete páginas del documento.
El abogado e investigador Juan de Dios Vargas Ramos ha rechazado que sea el responsable del dossier sobre Juanfran Pérez Llorca y ha explicado cómo se vio vinculado a una investigación que, según sostiene, no realizó.
Vargas, criminólogo, detective privado y experto en seguridad establecido en Valencia, cuenta con una trayectoria de casi cuatro décadas. En la entrevista relata que recibió numerosas llamadas de medios locales y nacionales que le pedían una copia del documento y atribuían su elaboración a su despacho.
Su respuesta es tajante: niega haberlo hecho. Asegura que fue después de aquellas llamadas cuando comenzó a interesarse por el asunto y consiguió siete páginas.
La relación con Camps, detrás de las sospechas
El investigador considera que su participación habitual en tertulias junto a Francisco Camps explica por qué algunos periodistas asociaron su nombre con el dossier.
Según Vargas, se construyó una deducción a partir de esa relación pública y de las especulaciones sobre quién podía beneficiarse políticamente de las informaciones. Él rechaza esa atribución y defiende, como valoración personal, que Camps no es una persona que recurra a ese tipo de maniobras.
Información patrimonial y urbanística
Vargas describe el material consultado como un conjunto de referencias al patrimonio y al entorno de Pérez Llorca, además de actuaciones relacionadas con su etapa en Finestrat.
Su principal objeción es que las posibles irregularidades aparecen formuladas en términos condicionales. Asegura que no ha encontrado elementos concluyentes en las páginas que tiene.
La entrevista no incluye el dossier completo ni documentación suficiente para contrastar cada una de esas afirmaciones. Por ello, su explicación permite conocer su valoración del material, pero no establecer si las sospechas son ciertas o falsas.
El investigador también menciona posibles seguimientos y grabaciones. Sin disponer de esas piezas y de las circunstancias en que se obtuvieron, no cabe extraer de la conversación una conclusión sobre su legalidad.
Hipótesis sobre el encargo
Vargas apunta a posibles disputas internas del PP y a intereses empresariales como explicaciones del origen del documento. Sin embargo, no presenta pruebas que permitan atribuir el encargo a una persona o entidad concreta.
También denuncia presiones para evitar que se hablara del asunto en una tertulia radiofónica, aunque no identifica al responsable de la supuesta advertencia.
Su intervención deja una distinción relevante: tener una parte del dossier no equivale a haberlo elaborado, y describir sospechas no equivale a demostrar irregularidades. Vargas niega la primera atribución y cuestiona la solidez de las segundas.
Fuente del artículo: entrevista programa radio Noticias Ciudadanas
















