El líder del PP atribuye a Marruecos la coordinación de la entrada masiva, cuestiona la versión del Gobierno y advierte a Sánchez: «Lo pagará ante la Justicia y las urnas»
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha endurecido este jueves sus críticas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el debate parlamentario sobre la crisis de Ceuta. Feijóo ha pedido directamente su dimisión y le ha acusado de haber conocido las advertencias previas sobre el riesgo de entradas masivas y de haber ocultado su alcance.
«Si esa es la verdad, dimita por incompetente y, si es falso, dimita por cómplice», ha afirmado el presidente del PP, que ha rechazado la explicación ofrecida previamente por Sánchez sobre la información de la que disponía el Ejecutivo antes de los días 30 y 31 de julio.
Feijóo: «Lo sabía y lo tapó»
Feijóo ha centrado parte de su intervención en los informes del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) y ha acusado al presidente del Gobierno de seleccionar únicamente los elementos que respaldaban su versión.
El líder popular ha destacado que uno de esos documentos hacía referencia, según su interpretación, a un «riesgo extremo de entradas masivas en Ceuta».
«Nos ha mentido a la cara desde el primer momento y lo ha vuelto a hacer en esta comparecencia. Lo sabía y lo tapó», ha asegurado.
La acusación choca directamente con la posición defendida por Sánchez, que sostiene que sí existieron avisos sobre un aumento de la presión migratoria, pero que ningún informe anticipó la llegada de alrededor de 70.000 personas en cuestión de horas.
El PP responsabiliza directamente a Marruecos
Feijóo también ha ido más allá que el Gobierno en la atribución de responsabilidades a Marruecos.
«La operación salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y el Gobierno lo sabía, porque fue advertido», ha afirmado.
Sánchez había insistido previamente en que no existen por ahora «pruebas sólidas» que permitan concluir que el Gobierno marroquí planificó o ejecutó la entrada masiva, aunque ha asegurado que la investigación continúa abierta.
La diferencia entre ambas posiciones se ha convertido así en uno de los principales puntos de confrontación del debate: mientras el Ejecutivo pide esperar a evidencias concluyentes, el PP considera que los indicios conocidos son suficientes para exigir responsabilidades políticas.
Feijóo recupera el caso Pegasus
Durante su intervención, el presidente del PP ha vinculado además la relación del Gobierno con Marruecos con el espionaje sufrido por el teléfono móvil de Sánchez mediante el programa Pegasus.
Feijóo ha planteado una serie de preguntas al presidente sobre la información que pudo ser sustraída de su terminal.
«¿Qué conversación había en su teléfono para que tenga miedo de Marruecos? ¿Qué sabe de usted?», ha preguntado.
Se trata de una insinuación política de Feijóo, sin que en su intervención haya aportado pruebas que acrediten una relación entre el espionaje con Pegasus y las decisiones adoptadas posteriormente por el Gobierno español respecto a Marruecos.
«Lo pagará ante la Justicia y las urnas»
El líder del PP ha cerrado uno de los tramos más duros de su intervención anticipando posibles consecuencias políticas y judiciales por la gestión de la crisis.
Feijóo ha señalado que algunos miembros del Ejecutivo, entre ellos el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, estarían actuando ya teniendo en cuenta el asesoramiento de sus abogados.
Y ha dirigido a Sánchez una de las frases más contundentes del debate:
«Míreme a la cara. Lo pagará ante la Justicia y las urnas».
Con estas palabras, el principal partido de la oposición eleva todavía más la presión sobre el Gobierno y sitúa la crisis de Ceuta no solo en el terreno político, sino también en el de las posibles responsabilidades judiciales.
El debate queda así marcado por dos relatos completamente enfrentados: Sánchez sostiene que ningún informe permitió prever la magnitud de lo ocurrido y que no existen pruebas sólidas contra Marruecos; Feijóo afirma que el Gobierno fue advertido, que conocía el riesgo y que ocultó esa información.
















