La patronal hotelera cifra en 150 millones de euros el impacto económico que tendría la ausencia de establecimientos valencianos en el programa y advierte de un posible «efecto desierto» en destinos como Benidorm, Gandia, Dénia, Peñíscola o Torrevieja durante la temporada baja.
La posible ausencia de numerosos hoteles de la Comunitat Valenciana en la próxima temporada del programa de turismo del Imserso ha encendido las alarmas en el sector. La patronal hotelera Hosbec calcula que están en juego hasta 15.000 puestos de trabajo y unos 150 millones de euros de actividad económica, entre el impacto directo e indirecto.
El conflicto se centra en las tarifas que reciben los establecimientos participantes. Varios hoteles han advertido de que podrían quedarse fuera del programa si los precios abonados por cada estancia no permiten cubrir los costes reales del servicio.
Hosbec sostiene que el problema va mucho más allá de la rentabilidad de los hoteles. El Imserso constituye durante los meses de menor demanda una fuente de clientes para numerosos negocios de las localidades turísticas valencianas.
100 millones para los hoteles y otros 50 millones para la economía local
Según los cálculos difundidos por la patronal, la facturación directamente relacionada con los viajeros del Imserso alcanza aproximadamente los 100 millones de euros en los hoteles valencianos.
A esta cantidad habría que sumar otros 50 millones de euros de impacto indirecto e inducido generado en sectores como la restauración, el comercio, el transporte y otros servicios relacionados con la actividad turística.
El volumen total que Hosbec considera amenazado ascendería, por tanto, a unos 150 millones de euros.
La organización empresarial estima además que únicamente en concepto de IVA el impacto podría situarse entre los 10 y los 15 millones de euros.
Hasta 15.000 empleos podrían verse afectados
La otra gran preocupación es el empleo. Hosbec calcula que alrededor de 15.000 puestos de trabajo podrían verse afectados si el programa no se desarrolla con normalidad en la Comunitat Valenciana.
La importancia del Imserso reside precisamente en que permite mantener abiertos establecimientos durante los meses en los que cae considerablemente la llegada de turistas convencionales.
Sin estos clientes, algunos hoteles podrían optar por reducir su actividad o cerrar temporalmente hasta la siguiente temporada alta, con las correspondientes consecuencias para las plantillas.
El impacto se trasladaría además a camareros, comercios, transportistas y otros profesionales cuya actividad depende en parte del movimiento generado por los hoteles.
Benidorm, Gandia, Dénia o Peñíscola, entre los destinos afectados
La patronal señala especialmente a los municipios que históricamente han concentrado buena parte de las plazas del programa.
Entre ellos se encuentran Benidorm, Xàbia, Guardamar del Segura, Torrevieja, Dénia, l’Alfàs del Pi, Peñíscola, Oropesa del Mar, Vinaròs y Gandia.
En estos destinos, Hosbec advierte de que la desaparición del Imserso durante los meses de menor ocupación no supondría únicamente una reducción del número de visitantes.
La patronal habla directamente de un posible «efecto desierto», provocado por la pérdida simultánea de clientes en hoteles y en buena parte de los establecimientos que dependen del turismo.
¿Por qué los hoteles amenazan con abandonar el Imserso?
El origen del conflicto está en el precio que reciben los hoteles por alojar a los usuarios del programa.
Los establecimientos reclaman una revisión de las tarifas que tenga en cuenta el incremento experimentado por los costes de funcionamiento durante los últimos años.
El sector sostiene que determinadas plazas pueden resultar económicamente inviables si el importe recibido no cubre los gastos asociados al alojamiento, la manutención, el personal, la energía y el resto de servicios incluidos.
De mantenerse estas condiciones, algunos empresarios consideran que participar en el programa puede significar trabajar con pérdidas.
El Imserso, clave para mantener abiertos hoteles en invierno
Aunque el programa nació fundamentalmente con una finalidad social, permitiendo a las personas mayores acceder a viajes a precios reducidos, con el paso de los años se ha convertido también en una importante herramienta para combatir la estacionalidad turística.
En destinos de sol y playa como los de la Comunitat Valenciana, una parte importante de la demanda se concentra durante primavera y verano.
Los viajes del Imserso permiten trasladar una parte de esa actividad hacia los meses de otoño e invierno.
Esto facilita que numerosos hoteles permanezcan abiertos durante más meses y que mantengan trabajadores que, de otra forma, podrían quedar sujetos a periodos de inactividad.
Hosbec pide revisar los precios
La patronal reclama una solución que permita mantener el programa sin poner en riesgo la viabilidad económica de los establecimientos participantes.
Hosbec asegura estar dispuesta a colaborar con las administraciones para encontrar una fórmula que compatibilice los dos objetivos: mantener el carácter social y accesible de los viajes para las personas mayores y garantizar que los hoteles puedan prestar el servicio sin asumir pérdidas.
Para ello considera imprescindible que las tarifas reflejen los costes reales de la actividad hotelera.
La negociación será especialmente importante para la Comunitat Valenciana, uno de los grandes destinos tradicionales del turismo sénior en España. Si una parte importante de sus hoteles termina quedándose fuera, las consecuencias podrían extenderse mucho más allá de los propios establecimientos y sentirse durante toda la temporada baja en algunas de las principales localidades turísticas valencianas.
















