La histórica iglesia de San Nicolás estrenará esta semana una nueva campana de más de tres toneladas que ha sido bendecida personalmente por el papa León XIV en el Vaticano. La pieza sustituirá a la campana actual, que se encuentra agrietada, y recuperará el tradicional volteo manual valenciano, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Una de las iglesias más emblemáticas de Valencia está a punto de incorporar un nuevo símbolo a su campanario. La parroquia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir recibirá este viernes una espectacular campana fabricada especialmente para sustituir a la actual, que ha dejado de utilizarse debido a una importante grieta que afecta a su funcionamiento.
La nueva pieza llega desde Roma después de haber sido bendecida por el papa León XIV, un gesto que otorga un carácter especialmente simbólico a esta incorporación.
Una campana diseñada para sonar durante generaciones
La nueva campana, bautizada con el nombre de Pere, ha supuesto un complejo trabajo de diseño y fabricación.
El conjunto supera las tres toneladas de peso, sumando los aproximadamente 1.300 kilos de bronce de la campana y el gran yugo de madera, además de todos los elementos mecánicos necesarios para su instalación.
Antes de su fundición fue necesario definir aspectos como la nota musical que debía emitir, la decoración exterior y la iconografía religiosa que luce la pieza, concebida para integrarse plenamente en el conjunto histórico del templo.
Mantendrá el tradicional volteo valenciano
Uno de los elementos más destacados del proyecto es su sistema de instalación.
El nuevo yugo de madera permitirá conservar el volteo manual tradicional valenciano, una forma de hacer sonar las campanas que forma parte del patrimonio cultural reconocido por la UNESCO y que continúa siendo una de las señas de identidad de muchos campanarios de la Comunitat Valenciana.
Además, la campana incorpora el escudo pontificio de León XIV como homenaje al nuevo Papa, reforzando el vínculo histórico existente entre el Vaticano y la parroquia valenciana.
Un viaje al Vaticano lleno de anécdotas
El traslado de la campana hasta Roma dejó varias escenas curiosas.
Los responsables del transporte explicaron que, ante la complejidad del recorrido dentro del Vaticano, decidieron contratar un taxi para seguirlo hasta el punto exacto donde debía entregarse la pieza, después de comprobar que el sistema de navegación no ofrecía suficiente precisión.
Una vez allí, un error en el acceso previsto obligó a intervenir a la Guardia Suiza Pontificia, que escoltó el convoy hasta la plaza de San Pedro, donde finalmente pudieron presentar la campana al pontífice y explicarle el significado del homenaje.
Un vínculo histórico entre San Nicolás y los papas
El rector de la parroquia recordó durante el acto una curiosidad poco conocida sobre la historia de San Nicolás.
Según explicó, desde la época del papa Calixto III, los pontífices figuraban históricamente como rectores de la parroquia, una circunstancia que se mantuvo jurídicamente hasta comienzos del siglo XX y que convierte la bendición de la nueva campana en un acontecimiento con un fuerte valor simbólico para el templo.
Una nueva imagen para uno de los monumentos más visitados de Valencia
La nueva campana será instalada en el campanario de San Nicolás en sustitución de la anterior, que presenta una grieta que hace inviable su uso continuado.
Con más de siete siglos de historia, la iglesia de San Nicolás es uno de los edificios religiosos más importantes de Valencia y uno de los monumentos más visitados de la ciudad gracias a sus espectaculares pinturas barrocas, motivo por el que es conocida como la «Capilla Sixtina valenciana».
La llegada de esta nueva campana permitirá recuperar plenamente el sonido tradicional del campanario y añadir un nuevo elemento patrimonial a uno de los templos más emblemáticos de Valencia, donde historia, arte y tradición volverán a unirse con una pieza destinada a perdurar durante generaciones.















