- La Organización de Consumidores y Usuarios recuerda que colchonetas, flotadores y figuras no son elementos de salvamento sino juguetes sin normas obligatorias de flotabilidad.
- Advierte del peligro de arrastre por viento o corrientes en mares y pantanos, así como del riesgo de traumatismos en piscinas.
- Los pediatras desaconsejan tajantemente los flotadores de cuello para bebés y piden vigilancia permanente en el uso de manguitos o chalecos.
MADRID | 22 de julio de 2026
Con la temporada estival en pleno desarrollo y un trágico balance que alcanza ya las 217 personas fallecidas por ahogamiento en España en lo que va de año, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una voz de alarma. La entidad pide extremar la precaución con los soportes hinchables, especialmente con las grandes figuras de animales con asas, colchonetas y pequeñas barcas, habituales en las jornadas de baño de los más pequeños.
Desde la OCU subrayan una confusión frecuente entre los usuarios: estos elementos son considerados juguetes acuáticos y no dispositivos de seguridad. Al no estar obligados a cumplir con estándares básicos de flotabilidad, su uso inadecuado en el mar, ríos o piscinas se ha convertido en un factor recurrente en los accidentes acuáticos.
«Los hinchables no son elementos de salvamento. En el mar o en un pantano, el viento y las corrientes pueden arrastrar a niños y adultos mar adentro en cuestión de segundos».
Usos que deben evitarse de forma drástica
La organización hace especial hincapié en situaciones cotidianas que conllevan un alto riesgo:
- Fuera de la piscina: Los menores jamás deben emplear hinchables en mares, ríos o pantanos, donde las corrientes o rachas de viento pueden alejarlos rápidamente de la orilla.
- Riesgo en adultos: Los adultos también están expuestos a ser arrastrados si se confían o se quedan dormidos sobre una colchoneta en aguas abiertas.
- Impactos en piscinas: Debe evitarse saltar directamente sobre los hinchables. El efecto rebote puede impulsar al bañista contra el bordillo y provocar severos traumatismos.
- Soportes para menores: Los pediatras desaconsejan el uso de flotadores de cuello para bebés. Asimismo, recuerdan que aunque los manguitos, chalecos o burbujas ayudan a flotar mientras aprenden a nadar, requieren siempre la supervisión constante y cercana de un adulto.
Decálogo de prevención y pautas de actuación
Para garantizar un verano seguro, la OCU condensa sus recomendaciones en seis reglas de oro para el baño:
- Buscar playas y piscinas con socorrista: Evitar zonas de baño no vigiladas. En piscinas comunitarias de más de 20 o 30 viviendas o de más de 200 m², su presencia es obligatoria.
- Respetar la señalización: Atender siempre al código de banderas (verde para baño seguro, amarilla para precaución extrema y roja para prohibición total).
- Chalecos en embarcaciones: Hacer uso obligatorio del chaleco salvavidas en deportes náuticos o navegación recreativa, asegurando la protección de los menores.
- Prudencia en los saltos: No tirarse de cabeza en aguas turbias donde pueda haber rocas o nadadores no visibles, ni permitir que los niños corran por los bordes de la piscina.
- Protocolo ante el agotamiento: Si faltan las fuerzas en el mar, se debe pedir ayuda agitando los brazos, colocarse de espaldas para flotar y usar las piernas. Ante una corriente de resaca, hay que nadar en paralelo a la costa.
- Evacuar ante tormentas: Salir de inmediato del agua si se observan rayos o comienza a llover, dado que el agua —especialmente la salada— es un potente conductor de la electricidad.
Ante cualquier emergencia o accidente, la organización recuerda llamar de inmediato al 112 y evitar maniobras de rescate que sobreestimen las propias capacidades físicas.
















