La Comunitat Valenciana reforzará este año el control en las pruebas de acceso a la universidad con nuevas medidas tecnológicas para evitar copias y fraudes durante los exámenes de la PAU.
Por primera vez, las aulas contarán con detectores de radiofrecuencia capaces de localizar dispositivos electrónicos ocultos que estén enviando o recibiendo información mientras se realizan las pruebas.
La decisión llega en pleno auge de las trampas vinculadas a la inteligencia artificial y a dispositivos cada vez más pequeños y difíciles de detectar.
Cómo funcionarán los nuevos detectores
Los aparatos permitirán localizar señales electromagnéticas emitidas por dispositivos electrónicos escondidos entre la ropa, accesorios o material escolar.
Según ha explicado el coordinador de la PAU de la Universitat Politècnica de València (UPV), Miguel Ángel González, el objetivo es frenar nuevas formas de copia que ya se han detectado en exámenes universitarios y oposiciones.
Entre los dispositivos más utilizados para hacer trampas aparecen:
- Gafas con microcámara incorporada
- Bolígrafos espía
- Auriculares diminutos ocultos en el oído
- Teléfonos adheridos al cuerpo
- Sistemas conectados a inteligencia artificial
La mecánica suele consistir en fotografiar el examen y enviar las preguntas a una IA o a una persona externa que devuelve las respuestas en tiempo real.
Los móviles tendrán que estar completamente apagados
Otra de las novedades importantes de este año es que los teléfonos móviles deberán permanecer totalmente apagados dentro del aula.
No servirá tenerlos en silencio ni en modo avión. Además:
- Los móviles deberán guardarse dentro de mochilas o bolsos
- No podrán permanecer encima de la mesa
- Estarán prohibidos relojes inteligentes y digitales
- Tampoco se permitirán pulseras de actividad
Las universidades quieren evitar cualquier tipo de conexión o comunicación durante la prueba.
Profesores recorrerán las aulas buscando señales
La vigilancia se realizará mediante profesores itinerantes equipados con detectores de radiofrecuencia.
Si alguno de los sistemas detecta emisiones sospechosas, se revisará el origen de la señal y podrá pedirse al estudiante que enseñe el dispositivo.
En caso de confirmarse un intento de fraude, el examen será anulado automáticamente y la prueba quedará calificada con un cero.
La inteligencia artificial obliga a cambiar la Selectividad
Las universidades reconocen que la tecnología ha cambiado completamente el panorama de las copias académicas.
La UPV ya utilizaba estos detectores en algunos exámenes universitarios tras descubrir páginas web especializadas en vender dispositivos diseñados específicamente para copiar en oposiciones y pruebas oficiales.
Muchos de estos aparatos pasan desapercibidos porque se esconden en objetos cotidianos y utilizan conexiones inalámbricas prácticamente invisibles.
Las universidades valencianas estudian ampliar el sistema
La Universitat Politècnica de València cederá sus detectores para esta convocatoria de la PAU, mientras otras universidades valencianas ya estudian comprar equipos propios de cara a futuras pruebas.
La Comunitat Valenciana se convierte así en una de las autonomías pioneras en incorporar sistemas tecnológicos avanzados para vigilar posibles fraudes relacionados con inteligencia artificial en la Selectividad.
















