Las condiciones meteorológicas ofrecen por primera vez una oportunidad para pasar de la contención al ataque directo contra las llamas en el devastador incendio de Almería, que deja ya doce fallecidos, entre ellos tres menores
Los equipos de extinción han comenzado este sábado a intensificar el ataque aéreo sobre el incendio forestal declarado en Los Gallardos (Almería) aprovechando la mejora de las condiciones meteorológicas, que por primera vez desde el inicio de la emergencia permiten afrontar las labores de extinción con mayores garantías.
El fuego, considerado ya uno de los más graves registrados en Andalucía en las últimas décadas, ha calcinado hasta el momento unas 6.600 hectáreas, prácticamente el doble de la superficie afectada durante las primeras horas del siniestro.
Pese al aumento del terreno arrasado, el consejero andaluz de Presidencia, Interior y Emergencias, Antonio Sanz, ha asegurado desde el Puesto de Mando Avanzado que las actuales condiciones atmosféricas abren una auténtica «ventana de oportunidad» para combatir el incendio.
Viento débil y más humedad favorecen la extinción
Las previsiones meteorológicas han mejorado notablemente respecto a las jornadas anteriores. Los vientos apenas alcanzan los dos kilómetros por hora y la humedad relativa ronda el 50%, dos factores que están facilitando el trabajo de los servicios de emergencia.
Gracias a ello, el operativo ha podido pasar de una estrategia centrada únicamente en contener el avance de las llamas a otra basada en el ataque directo sobre los frentes activos del incendio.
Durante la pasada noche, los equipos desplegados sobre el terreno realizaron diversas maniobras de contrafuego para consolidar el perímetro y evitar especialmente que las llamas atravesaran la autovía A-7, una circunstancia que habría complicado enormemente las tareas de extinción.
Doce fallecidos y siete desapariciones denunciadas oficialmente
El balance provisional de víctimas mortales se mantiene en doce personas, entre ellas tres niños, mientras continúan las labores de búsqueda y localización en las zonas más afectadas.
Las autoridades han precisado que muchas de las alertas recibidas corresponden a personas extranjeras con las que sus familiares han perdido temporalmente el contacto, por lo que las denuncias formales por desaparición ascienden actualmente a siete personas.
Desde la Junta de Andalucía se ha pedido prudencia para evitar trasladar cifras no confirmadas sobre posibles desaparecidos.
Más de 1.400 evacuados
El incendio ha obligado a evacuar hasta el momento a 1.448 personas de diferentes núcleos de población cercanos al perímetro del fuego.
De ellas, 164 permanecen alojadas en instalaciones habilitadas por las autoridades, mientras que el resto ha podido ser acogido por familiares o amigos.
Durante la pasada noche no se realizaron nuevos desalojos, aunque los servicios de emergencia mantienen la vigilancia sobre la evolución del incendio ante posibles cambios en las condiciones meteorológicas.
Un despliegue de 500 efectivos y seis aeronaves
El operativo movilizado para combatir las llamas continúa siendo uno de los mayores desplegados en Andalucía en los últimos años.
Actualmente trabajan sobre el terreno alrededor de 500 efectivos, entre ellos 200 profesionales del Infoca, otros 200 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y personal especializado del Ministerio para la Transición Ecológica.
En el aire operan cuatro helicópteros y dos aviones de carga en tierra, mientras el resto de medios permanece preparado para intervenir si fuera necesario.
Los esfuerzos se concentran especialmente en el flanco izquierdo y la cabeza del incendio, considerados los puntos más sensibles para evitar que el fuego alcance nuevas zonas habitadas.
La Guardia Civil investiga posibles nuevas víctimas
Paralelamente, agentes de la Guardia Civil continúan realizando batidas y rastreos en las áreas más afectadas, especialmente en el término municipal de Bédar, donde el avance de las llamas fue especialmente rápido y violento.
Las autoridades reconocen que no se puede descartar el hallazgo de nuevas víctimas, motivo por el que los trabajos de búsqueda continúan activos.
Por otra parte, las autopsias de las doce víctimas mortales ya han concluido y las muestras de ADN están siendo analizadas para proceder a la identificación oficial de los fallecidos.
Dos investigados por regresar a la zona evacuada
La Guardia Civil ha abierto diligencias contra dos personas que presuntamente desobedecieron las órdenes de evacuación dictadas durante la emergencia.
Según ha informado el instituto armado, ambos individuos regresaron a una zona considerada de alto riesgo pese a las advertencias de los agentes y llegaron incluso a oponerse a las indicaciones de los efectivos desplegados sobre el terreno.
Las autoridades insisten en la importancia de respetar las órdenes de evacuación para evitar poner en peligro tanto la propia vida como el trabajo de los equipos de emergencia que continúan luchando contra uno de los incendios más devastadores del verano en España.















