STEPV, CCOO y UGT, que representan el 67% del profesorado según sus datos, denuncian que Educación ha dejado fuera de las reuniones las principales reivindicaciones pendientes desde junio. La Conselleria rechaza las acusaciones, asegura que mantiene abiertas las conversaciones con los cinco sindicatos y defiende un calendario de hasta 47 mesas de negociación y una subida salarial de 75 euros mensuales.
Valencia, 19 de octubre de 2026. La tensión entre los principales sindicatos de la enseñanza pública valenciana y la Conselleria de Educación vuelve a aumentar apenas unas semanas después del comienzo del curso escolar 2026-2027. STEPV, CCOO y UGT han acusado al departamento que dirige Carmen Ortí de actuar con «mala fe» negociadora y de haber interrumpido, en la práctica, el diálogo sobre algunas de las principales reivindicaciones del profesorado.
Las tres organizaciones, que aseguran representar conjuntamente al 67% de los docentes valencianos, consideran que el calendario de reuniones planteado por la Administración no incorpora asuntos que quedaron pendientes después de la suspensión de la huelga del pasado 11 de junio.
Entre las principales cuestiones que reclaman abordar figuran las mejoras salariales, el tratamiento del valenciano en el sistema educativo y los cambios introducidos en la normativa sobre las funciones de la Inspección Educativa.
Los sindicatos estudian ahora un nuevo calendario de movilizaciones y no descartan recuperar la convocatoria de huelga si no se producen avances.
La Conselleria, por su parte, niega que las negociaciones se hayan roto y sostiene que mantiene abiertos los canales de diálogo con todas las organizaciones sindicales presentes en la mesa sectorial.
El conflicto se remonta a la suspensión de la huelga de junio
El origen del nuevo enfrentamiento se encuentra en las conversaciones que llevaron a suspender la huelga educativa prevista para el 11 de junio.
Los sindicatos mayoritarios habían aceptado continuar las negociaciones con la expectativa de que, tras el verano, se retomaran los asuntos que todavía no habían quedado resueltos.
Sin embargo, consideran que las nuevas reuniones convocadas por Educación no responden a aquellos compromisos.
Marc Candela, coordinador de acción sindical del STEPV, explicó durante una comparecencia conjunta que las organizaciones esperaban recuperar en septiembre las cuestiones pendientes.
Según su valoración, la ausencia de estos asuntos en el calendario propuesto demuestra una falta de voluntad política para avanzar.
Esta interpretación es rechazada por la Conselleria, que sostiene que el diálogo permanece abierto.
Las reivindicaciones salariales, uno de los principales desacuerdos
La mejora de las retribuciones del profesorado constituye uno de los puntos centrales del conflicto.
STEPV, CCOO y UGT consideran que la negociación salarial no puede darse por cerrada y reclaman que vuelva a incluirse entre los asuntos prioritarios.
Los sindicatos sostienen que las propuestas anteriores no respondían suficientemente a las necesidades del personal docente.
La Conselleria defiende, en cambio, que ya ha aplicado mejoras retributivas.
El secretario autonómico de Educación, Daniel McEvoy, ha destacado un incremento de 75 euros mensuales en las nóminas del profesorado desde septiembre.
También ha recordado que Educación alcanzó un acuerdo salarial con CSIF y ANPE.
El responsable autonómico ha invitado a STEPV, CCOO y UGT a sumarse a ese acuerdo.
Por tanto, el desacuerdo no consiste únicamente en la existencia de una subida salarial, sino en si las medidas aprobadas resultan suficientes y en qué condiciones debe continuar la negociación.
El valenciano también queda fuera de las reuniones cuestionadas
Otro de los asuntos señalados por los sindicatos es el tratamiento del valenciano en la enseñanza.
Las organizaciones denuncian que las reuniones propuestas por la Conselleria no incluyen esta cuestión entre los puntos pendientes de negociación.
El conflicto se enmarca en las diferencias existentes entre la Administración educativa y parte de la representación sindical sobre la política lingüística.
Sin embargo, la información facilitada no detalla qué modificaciones concretas reclaman los sindicatos en esta materia.
Por ello, no puede atribuirse a las organizaciones una propuesta específica que no figure en sus declaraciones.
UGT acusa a Educación de frustrar las posibilidades de acuerdo
El representante de UGT Enseñanza, Kilian Cuerda, ha criticado especialmente la evolución de las conversaciones desde junio.
Según explicó, las organizaciones sindicales habían mostrado disposición a construir acuerdos y continuar negociando.
Sin embargo, considera que la respuesta posterior de la Administración ha frustrado aquellas expectativas.
Cuerda también cuestionó los cambios introducidos en agosto en la normativa que regula las funciones de la Inspección Educativa.
El representante sindical sostiene que esta modificación puede contribuir a debilitar la autoridad del profesorado.
UGT reclama que la Conselleria reconsidere la medida.
La Inspección Educativa, otro frente abierto
La reforma de las funciones de la Inspección Educativa constituye uno de los principales puntos de discrepancia.
Los sindicatos cuestionan que se haya modificado la normativa mediante una disposición incorporada a la legislación presupuestaria.
UGT considera que la medida afecta negativamente al papel del profesorado y reclama su retirada.
La Conselleria ofrece una interpretación diferente.
Daniel McEvoy ha defendido que se trata de una reforma limitada y que no altera el funcionamiento del sistema educativo.
También ha recordado que la aprobación de las leyes corresponde a Les Corts Valencianes.
La información disponible no incorpora el articulado concreto de la reforma, por lo que no permite determinar de manera independiente el alcance jurídico de los cambios.
CCOO plantea mantener la presión sindical
El secretario de Educación Pública de CCOO, Òscar Ortiz, ha expresado sus dudas sobre la posibilidad de que las negociaciones se retomen en las condiciones reclamadas por los sindicatos.
La organización asegura que continuará trabajando para recuperar los asuntos que quedaron pendientes antes del verano.
Ortiz también ha llamado al profesorado a participar en la huelga convocada para el 11 de noviembre en defensa del derecho a la vivienda, los salarios dignos y los servicios públicos.
Esta convocatoria debe distinguirse de la posible reactivación de una huelga específicamente educativa.
La primera responde a una movilización más amplia, mientras que la segunda todavía se encuentra entre las opciones que estudian los sindicatos docentes.
Educación responde: las negociaciones nunca se han roto
El secretario autonómico Daniel McEvoy ha rechazado las acusaciones formuladas por STEPV, CCOO y UGT.
Según ha explicado, la Conselleria mantiene conversaciones con los cinco sindicatos presentes en la mesa de negociación.
McEvoy ha asegurado que el departamento lleva meses negociando y que ha presentado un calendario de hasta 47 mesas.
También ha invitado a las organizaciones sindicales a plantear sus reivindicaciones en esos espacios.
La posición de Educación es que existen mecanismos suficientes para continuar el diálogo y abordar las cuestiones pendientes.
Un calendario de 47 mesas frente a las críticas sindicales
La cifra de 47 mesas de negociación constituye uno de los principales argumentos utilizados por la Conselleria.
El departamento considera que demuestra su disposición a mantener las conversaciones.
Sin embargo, los sindicatos mayoritarios sostienen que el problema no es únicamente el número de reuniones, sino los asuntos que se incluyen en ellas.
La diferencia resulta importante.
Un calendario amplio no garantiza necesariamente que se aborden todas las reivindicaciones, del mismo modo que la ausencia inicial de un asunto en el orden del día no demuestra por sí sola que no pueda negociarse posteriormente.
El conflicto se centra, por tanto, en el contenido y las condiciones del diálogo.
Educación asegura que no tiene líneas rojas
McEvoy también ha defendido que la Conselleria no establece límites previos a la negociación, salvo el cumplimiento de la legalidad.
El responsable autonómico ha insistido en que los acuerdos alcanzados se están aplicando.
Como ejemplo ha señalado la subida salarial de 75 euros mensuales y otras medidas que considera beneficiosas para el sistema educativo.
La Administración sostiene que mantiene su disposición a negociar con todas las organizaciones representativas.
¿Puede haber una nueva huelga educativa?
Por el momento, STEPV, CCOO y UGT estudian un nuevo calendario de movilizaciones.
Las organizaciones no descartan recuperar una convocatoria de huelga si consideran que la negociación continúa bloqueada.
Sin embargo, la información difundida el 15 de octubre no establece una fecha concreta para una nueva huelga educativa.
Tampoco confirma que exista una convocatoria formal registrada.
Por tanto, debe distinguirse entre la advertencia sindical y la convocatoria efectiva de un paro.
Las consecuencias para el curso escolar
El desacuerdo se produce en un momento en el que los centros educativos ya han iniciado su actividad ordinaria.
Una eventual huelga podría afectar a la organización de las clases, aunque su alcance dependería de la convocatoria, la participación del profesorado y los servicios mínimos que se establecieran.
Por ahora, el conflicto continúa en el terreno de la negociación y de las posibles movilizaciones.
La evolución de las conversaciones determinará si las organizaciones sindicales mantienen la presión mediante concentraciones, protestas u otras medidas.
Un conflicto que enfrenta dos interpretaciones de la negociación
La situación refleja una diferencia fundamental entre la representación sindical mayoritaria y la Conselleria.
STEPV, CCOO y UGT consideran que Educación ha dejado sin respuesta las principales reivindicaciones pendientes.
La Administración sostiene que el diálogo continúa abierto, que existen numerosas reuniones previstas y que ya se han aplicado mejoras salariales.
El futuro de la negociación dependerá de si ambas partes consiguen acordar qué asuntos deben abordarse y en qué condiciones. Mientras tanto, los sindicatos estudian nuevas movilizaciones y mantienen abierta la posibilidad de recuperar la huelga educativa.
















