Madrid, 31/05/2026
MADRID.— La factura de la luz y del gas sufrirá un notable encarecimiento a partir de este lunes, 1 de junio. El Gobierno de España, conformado por la coalición del PSOE y Sumar, ha decidido desactivar parcialmente las rebajas fiscales que se aprobaron el pasado mes de marzo para amortiguar el severo impacto de la crisis energética, la cual estuvo derivada de la inestabilidad bélica en el Próximo Oriente. Esta retirada regulatoria penalizará de manera directa el consumo básico de millones de hogares en todo el territorio nacional.
La principal novedad regulatoria que entra en vigor es la recuperación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) generalizado del 21% para la electricidad y el suministro de gas natural, dejando atrás varios meses de tregua fiscal en los que se aplicó un tipo reducido del 10%. Asimismo, el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) experimentará un repunte drástico al regresar a sus niveles habituales precrisis, pasando de un testimonial 0,5% hasta el 5,11%.
Impacto directo en las familias: La subida impositiva coincide temporalmente con las primeras semanas de calor intenso del año, un periodo crítico en el que la demanda eléctrica se dispara por el uso indispensable de aires acondicionados y ventiladores para combatir las altas temperaturas.
IVA del 10 al 21% e incremento del 0,5% al 5,11% del Impuesto Especial sobre la electricidad
Fin de las rebajas en plena ola de calor
La retirada de estas medidas de alivio llega después de que los precios de la energía mostraran una relativa estabilización durante los últimos meses en los mercados mayoristas. Sin embargo, las asociaciones de consumidores ya han puesto la voz de alarma, advirtiendo de que el incremento de la carga fiscal será absorbido con especial dureza por aquellas familias que cuentan con un menor margen económico y de ahorro.
In este sentido se ha pronunciado Felip Sánchez, profesor de Economía y Finanzas de la Escuela de Empresarios (EDEM), quien explica de manera tajante el escenario inmediato: «Las familias que están muy apretadas económicamente lo van a notar«. Para muchos hogares vulnerables, el uso de sistemas de climatización ha dejado de ser un confort para convertirse en una necesidad residencial básica.
Paralelamente, los expertos del sector alertan de que este encarecimiento inmediato de los suministros regulados podría trasladarse de forma directa sobre la inflación general de los próximos meses. Algunas de las previsiones macroeconómicas más recientes apuntan a que el Índice de Precios de Consumo (IPC) podría aproximarse de nuevo al umbral del 4% durante la campaña estival, un repunte que mermaría todavía más la ya castigada capacidad adquisitiva de los ciudadanos.
Los carburantes mantienen temporalmente la tregua
En la otra cara de la moneda se sitúan los carburantes, el único ámbito donde el Ejecutivo de Sánchez y Sumar ha decidido mantener, por el momento, la reducción fiscal vigente. El IVA reducido para los combustibles continuará aplicándose al menos hasta el próximo 30 de junio, extendiendo del mismo modo las bonificaciones específicas destinadas de forma exclusiva a los sectores profesionalizados de la agricultura y del transporte.
De esta manera, mientras que las gasolinas y el diésel se beneficiarán temporalmente de una prórroga en las medidas de soporte estatal, los recibos domésticos de la luz y del gas serán los primeros en experimentar el impacto real por la retirada de los subsidios fiscales que en su día impulsó el Gobierno central.















