El parque Terra Natura Benidorm ha registrado un acontecimiento poco habitual en la fauna europea: el nacimiento de Brutus, una cría de rinoceronte indio que se convierte en el tercer ejemplar de esta especie nacido en España y el tercero también en las instalaciones del parque alicantino.
La llegada del pequeño supone un importante impulso para los programas internacionales de conservación de una de las especies de grandes mamíferos más amenazadas del planeta.
Un nacimiento excepcional en Europa
Brutus nació el pasado 6 de julio tras un parto natural que apenas duró unos minutos. Su madre, Shiwa, de 24 años, ya había protagonizado anteriormente otros dos nacimientos exitosos, consolidándose como una de las hembras reproductoras más importantes dentro del programa europeo de conservación del rinoceronte indio.
El padre de la cría es Jaffna, otro de los ejemplares que forman parte del programa coordinado para mantener una población genéticamente diversa y garantizar el futuro de la especie bajo cuidado humano.
Una especie cada vez más protegida
El rinoceronte indio (Rhinoceros unicornis) llegó a estar al borde de la desaparición durante el siglo XX debido principalmente a la caza furtiva y la pérdida de hábitat.
Actualmente la población salvaje se concentra principalmente en India y Nepal, donde los esfuerzos de conservación han permitido una lenta recuperación de la especie, aunque sigue estando considerada vulnerable y sometida a una vigilancia constante.
Por ello, cada nuevo nacimiento en zoológicos y centros especializados tiene una enorme relevancia para los programas internacionales de reproducción.
Más de diez profesionales participaron en el seguimiento
Aunque el parto se desarrolló de forma rápida y sin complicaciones, detrás del nacimiento hubo meses de trabajo y preparación.
Veterinarios, cuidadores y técnicos realizaron un seguimiento permanente de Shiwa durante la gestación y reforzaron la vigilancia durante los días previos al nacimiento mediante cámaras y controles continuos para garantizar el bienestar tanto de la madre como de la futura cría.
Los especialistas detectaron señales que indicaban la proximidad del parto, como cambios de comportamiento y la aparición de leche materna, lo que permitió preparar el dispositivo de seguimiento sin interferir en el comportamiento natural del animal.
Un crecimiento prometedor desde las primeras horas
Los primeros datos confirmaron la buena evolución del pequeño rinoceronte.
Brutus consiguió ponerse en pie menos de una hora después de nacer y comenzó a alimentarse por sí mismo pocas horas más tarde, un comportamiento considerado muy positivo por los especialistas.
Durante su primera revisión veterinaria se comprobó además que se trataba de un macho sano, fuerte y con un peso cercano a los 53 kilogramos.
El papel de los zoológicos en la conservación
El nacimiento de Brutus vuelve a abrir el debate sobre la función actual de los zoológicos modernos.
Más allá de la exhibición de animales, muchos centros participan activamente en proyectos internacionales de conservación, investigación científica, educación ambiental y reproducción de especies amenazadas.
En el caso del rinoceronte indio, estos programas permiten mantener poblaciones viables fuera de su entorno natural y constituyen una reserva genética fundamental para el futuro de la especie.
Un nuevo embajador para la biodiversidad
La llegada de Brutus no solo representa una buena noticia para el parque alicantino, sino también para la conservación mundial del rinoceronte indio.
Cada nacimiento aporta información valiosa sobre el comportamiento reproductivo, el desarrollo de las crías y los cuidados necesarios para garantizar la supervivencia de una especie que hace apenas unas décadas estuvo muy cerca de desaparecer.
Para los expertos, cada nueva cría supone mucho más que un nacimiento: es una pequeña victoria en la larga batalla por preservar la biodiversidad del planeta.














