La plataforma de entretenimiento estudia recortar aproximadamente el 5% de su plantilla mundial dentro de un proceso de reestructuración. La decisión, adelantada por el medio estadounidense Puck, podría comunicarse a los empleados la próxima semana, mientras la compañía prepara la presentación de sus resultados del 20 de octubre.
Netflix prepara una nueva reestructuración laboral que podría afectar a unos 850 trabajadores en todo el mundo, aproximadamente el 5% de su plantilla global, en un contexto marcado por la caída de su cotización bursátil y los cambios que está experimentando el negocio del entretenimiento audiovisual.
Según la información publicada por el medio estadounidense Puck, que cita fuentes conocedoras de los planes de la compañía, la plataforma podría comunicar los recortes a sus empleados durante la próxima semana.
Por el momento, se trata de una medida prevista y no de un proceso de despidos cuya ejecución haya sido confirmada oficialmente.
La posible reducción de plantilla se produce después de que las acciones de Netflix hayan perdido un 42% de su valor durante el último año, según los datos difundidos, pese a que la empresa ha seguido buscando nuevas fórmulas para aumentar sus ingresos.
Un recorte que afectaría al 5% de los empleados
La operación supondría la salida de aproximadamente 850 profesionales de la compañía.
El ajuste formaría parte de una reorganización empresarial similar a las que otras compañías tecnológicas y del sector audiovisual han desarrollado para adaptar sus estructuras a las nuevas condiciones del mercado.
La información conocida no especifica todavía qué departamentos resultarían afectados, cómo se distribuirían los despidos por países ni si la medida tendría consecuencias directas sobre los trabajadores de Netflix en España.
Tampoco se han comunicado las condiciones económicas de las posibles indemnizaciones.
Netflix pierde un 42% de su valor bursátil
Uno de los factores que rodean la posible reestructuración es la evolución de las acciones de la compañía.
Según la información difundida, Netflix ha registrado una caída bursátil del 42% durante los últimos doce meses.
Esta evolución se produce en un momento en el que las plataformas de entretenimiento compiten por mantener su crecimiento y mejorar la rentabilidad de sus servicios.
La caída de la cotización no significa necesariamente que los ingresos de la empresa hayan disminuido en la misma proporción, pero sí refleja una pérdida de valoración en los mercados financieros.
Publicidad, cuentas compartidas y subidas de precios
Durante los últimos años, Netflix ha desarrollado diferentes estrategias para incrementar sus ingresos.
Entre ellas destaca la introducción de planes de suscripción con publicidad, una fórmula destinada a captar usuarios que buscan pagar menos por el servicio.
La empresa también ha endurecido las condiciones para compartir cuentas entre distintos hogares, una decisión orientada a convertir parte de ese uso compartido en nuevas suscripciones.
A estas medidas se han sumado incrementos en los precios de diferentes modalidades de contratación.
La combinación de estas estrategias ha transformado progresivamente el modelo comercial de una plataforma que inicialmente había construido buena parte de su atractivo sobre las suscripciones sin publicidad.
Un beneficio extraordinario de 5.283 millones de dólares
La información económica difundida también recoge que Netflix obtuvo un beneficio neto de 5.283 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026, equivalente aproximadamente a 4.481 millones de euros.
La cifra representaría un incremento del 83% respecto al mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, una parte significativa de ese resultado estaría relacionada con una indemnización de 2.800 millones de dólares recibida tras la rescisión del acuerdo para adquirir Warner Bros. Discovery.
Este ingreso extraordinario debe distinguirse de los beneficios generados por la actividad habitual de la plataforma.
Por tanto, el incremento del beneficio neto no puede interpretarse únicamente como consecuencia del crecimiento de las suscripciones o de la explotación de su catálogo audiovisual.
Deuda y liquidez de la compañía
Al cierre del periodo analizado, la empresa registraba una deuda bruta de 14.400 millones de dólares.
Por otra parte, su efectivo y activos equivalentes ascendían a 12.300 millones de dólares.
Estos datos permiten conocer parte de la situación financiera de Netflix, aunque no bastan por sí solos para determinar las razones concretas que habrían llevado a plantear una reducción de plantilla.
El 20 de octubre, fecha clave para los inversores
Netflix tiene previsto presentar sus próximos resultados trimestrales el 20 de octubre.
La publicación de las cuentas permitirá conocer la evolución más reciente del negocio y las perspectivas que la compañía trasladará a los inversores.
El mercado estará especialmente atento a las previsiones de ingresos, la evolución de la rentabilidad y las posibles explicaciones sobre la reestructuración laboral.
También será importante comprobar si la empresa confirma los recortes y ofrece información sobre los departamentos y territorios afectados.
Una nueva etapa para las plataformas audiovisuales
La posible reducción de plantilla de Netflix se enmarca en un contexto de transformación del sector del entretenimiento digital.
Las plataformas buscan mantener su capacidad para atraer espectadores mientras controlan los costes de producción, distribución y tecnología.
El desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la inversión necesaria para competir y la rentabilidad que esperan los accionistas.
Netflix afronta así una semana importante: mientras prepara sus próximas cuentas trimestrales, las informaciones sobre el posible despido de 850 trabajadores abren nuevas incógnitas sobre su estrategia empresarial y el futuro de su plantilla.
















