MADRID – 27 de abril de 2026. El Sistema Nacional de Salud (SNS) afronta su tercera semana de huelga nacional en un clima de tensión que no se recordaba en décadas. Lo que comenzó como una protesta por mejoras laborales se ha convertido en una ruptura total entre el colectivo médico y el Ministerio de Sanidad. Con las posiciones más enrocadas que nunca, los profesionales han unificado sus voces bajo una consigna clara: la creación de un Estatuto Médico propio y la salida de la ministra Mónica García.
Un frente común: Especialistas y MIR bajo una misma bandera
La jornada de este lunes ha estado marcada por la imagen de la unidad. Los médicos especialistas y los residentes (MIR) han dejado a un lado sus diferencias generacionales para formar un bloque sólido. Esta alianza exige el fin del modelo de guardias de 24 horas y la implementación de un coeficiente corrector que permita que el tiempo trabajado en jornada continuada compute para la jubilación.
Desde la Asociación MIR España y el CESM advierten que la precariedad estructural ha llegado al límite. «No se trata solo de dinero; se trata de seguridad asistencial. Un médico exhausto es un peligro para el paciente», señalaba un portavoz del Comité de Huelga frente a las puertas del Ministerio.
El «No» de Sanidad al Estatuto Médico
El principal punto de fricción es el borrador del Estatuto Marco. El Foro de la Profesión Médica —que agrupa a colegios, sindicatos y sociedades científicas— rechaza frontalmente un texto que consideran «descafeinado» y que «diluye» la especificidad de la medicina dentro del resto de categorías sanitarias.
La demanda de un Estatuto de la Profesión Médica que reconozca la categoría profesional A1+ y regule de forma independiente las competencias y responsabilidades del facultativo ha sido negada tajantemente por Sanidad. Esta negativa ha sido el catalizador para que el grito de «Ministra dimisión» se convierta en el lema central de las concentraciones en todo el país.
Cifras de un conflicto al alza
El impacto de esta tercera semana de paros ya se hace notar en las listas de espera:
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Cirugías: Miles de intervenciones programadas han sido aplazadas en esta primera jornada de lunes.
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Atención Primaria: El seguimiento de la huelga supera el 25% en comunidades como Castilla y León, afectando gravemente a la consulta ordinaria.
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Agresiones: El Foro subraya que el clima de crispación social, alimentado por el deterioro del sistema, está provocando un aumento intolerable de agresiones a los profesionales, un fenómeno ante el que se sienten desprotegidos por la administración.
«El Ministerio no es un interlocutor válido en estos momentos. Han ignorado nuestras demandas históricas y han intentado imponer un modelo que precariza nuestra excelencia», reza el comunicado oficial del Foro.
Hacia un conflicto enquistado
Mientras el Ministerio de Sanidad apela a la «responsabilidad» de los facultativos, el Comité de Huelga ya ha solicitado la intervención directa del Presidente del Gobierno. Con un calendario de movilizaciones que se extiende hasta el jueves y la amenaza de una huelga indefinida sobre la mesa, la sanidad española se encamina hacia un mes de mayo marcado por el colapso si no se produce un giro radical en la negociación.




























