VALENCIA | 01/03/2026 – La primera mascletà del calendario fallero no solo ha vibrado por la pólvora. Bajo el balcón del Ayuntamiento, el habitual ambiente festivo se ha visto interrumpido por una contundente acción de protesta coordinada por la plataforma Libertad VCF, que ha señalado directamente a la alcaldesa, María José Catalá, como «colaboradora necesaria» en la gestión del Nou Mestalla.
El grito de la afición en la Plaza del Ayuntamiento
Minutos antes de que la Fallera Mayor diera la orden de comienzo, decenas de aficionados han desplegado pancartas amarillas con lemas que ya son virales en redes sociales: «Catalá culpable» y «No al pelotazo de Mestalla». La protesta, que busca aprovechar el escaparate internacional de las Fallas, denuncia lo que la asociación considera una «traición histórica» a los intereses de la ciudad y del club.
Según portavoces de Libertad VCF, el malestar nace de las recientes decisiones municipales que facilitan a Peter Lim la obtención de licencias urbanísticas sin, presuntamente, exigir las garantías bancarias y técnicas que aseguren un estadio de primer nivel. «No es solo fútbol, es el patrimonio de Valencia lo que están regalando a Meriton», afirman algunos aficionados.
Las claves del conflicto
La noticia ha corrido como la pólvora en los aledaños de la plaza, donde se han distribuido panfletos con los puntos negros del acuerdo municipal:
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El «estadio low-cost»: La afición critica que el Ayuntamiento acepte una reducción de calidades y aforo respecto al proyecto original de 2007.
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La sombra del pelotazo: Los opositores a la gestión de Lim sostienen que el actual convenio urbanístico permite al magnate singapurense sanear sus cuentas mediante la venta de las parcelas del viejo Mestalla, sin que eso garantice un futuro deportivo ambicioso para el Valencia CF.
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Falta de fiscalización: Se acusa al consistorio de no haber realizado una auditoría externa e independiente sobre el coste real de las obras que aún quedan por ejecutar.
Una tensión que no cesa
La imagen de las pancartas recortándose contra la fachada consistorial supone un nuevo revés para el equipo de gobierno, que ha intentado en los últimos meses proyectar una imagen de «solución definitiva» al problema del estadio. Sin embargo, para una parte muy ruidosa de la masa social valencianista, cualquier solución que mantenga a Peter Lim al frente y cuente con el visto bueno institucional es vista como una capitulación.
Al finalizar el disparo, los cánticos de «Lim Go Home» y las críticas a la gestión de Catalá han persistido durante varios minutos, dejando claro que este año las Fallas serán, más que nunca, un altavoz para la indignación de la afición del Valencia CF.
La misma pancarta esta tarde en Mestalla
Y es que antes del partido las mismas pancartas se han desplegado en la Avenida de Suecia, y es que el malestar en la afición es notable con el estadio low cost que se está construyendo y acusan a la alcaldesa y al Ayuntamiento de connivencia con Peter Lim.


















